Ante poco más de 14 mil personas, la superestrella del pop latino Luis Miguel, pasó por Mendoza en
su primer recital en Argentina y DIARIO DE CUYO fue "cómplice" durante dos horas del cantante mexicano.
En el marco del "Cómplices Tour 2008" -que continúa hoy en el porteño estadio de Vélez- el astro de la
música romántica regresó a la vecina provincia (la última vez fue en noviembre del 2005) con su nuevo
trabajo discográfico, que ya alcanzó la categoría de diamante en México superando las 400 mil copias
y triple platino en Argentina, con 120 mil unidades vendidas. Tras 15 minutos de retraso, el estadio
mundialista Islas Malvinas quedó totalmente a oscuras y comenzó sobre el escenario y sobre las 3
pantallas gigantes dispuestas estratégicamente, un juego entre los primeros acordes de Si me das;
las luces y las fotos de la mega estrella del pop. El combo desató el delirio de sus fans, que
terminaron de enloquecer cuando la figura recortada de Luis Miguel -en un impecable traje negro-,
comenzó a delinearse sobre la parte más alta del escenario.
"Qué bueno reencontrarme con ustedes después de tanto tiempo. Gracias a todos, a cada uno por venir
a acompañarme en esta noche. Voy a cantar un poco de todo mi repertorio de estos 28 años en la música",
rompió el hielo la estrella latina. Desde ese momento, el cantante mexicano instaló entre él y sus
seguidoras, sólo momentos de seducción y mucha música romántica. El dato curioso de la noche lo
protagonizó el propio Luis Miguel que desde su camarín y quince minutos antes de la hora prevista
para el inicio del concierto, le solicitó a los organizadores montar una escalera de madera que
uniera el escenario con el sector VIP, donde saludaría mucho más de cerca a sus fanáticas. La
noche avanzó y luego vino otro de los hits históricos del cantante, Suave, para continuar con
el vértigo del espectáculo. Según el plan del show, tras ese doblete, Luis Miguel pasó a tener
el primer contacto directo con el público -en esta oportunidad la estrella mexicana tuvo más contacto
con la gente que en recitales anteriores- y saltó de la altura del escenario a una escalinata a
centímetros de sus fans más adineradas que llegaron a pagar $410 por estar cerca de su ídolo. Al
saludo le siguieron las baladas Tú y yo y las románticas canciones Si te vas y Hasta que me olvides.
Pero para poner a prueba los corazones de sus chicas, a las canciones románticas le siguió un
verdadero arsenal de boleros, que arrancó nada menos que con No sé tú, de Armando Manzanero, y
El día que me quieras, de Gardel-Lepera. Promediando el concierto, Luis Miguel ya había cambiado
su vestuario por segunda vez. Y la noche continuó con los temas más "viejitos", Cuando calienta
el sol, La chica del bikini azul, Decídete y Ahora te puedes marchar, marcaron una época del
cantante y dejaron huella en la noche mendocina. 23:25 la mega estrella del pop latino desapareció
del escenario por un ascensor, y sin hacer ningún bis pese a la insistencia enloquecida de sus
fanáticas, partió de Mendoza con la promesa de volver alguna vez.rque a Luis Miguel no le gusta
que le saquen primeros planos con cámaras profesionales. Además, en la mayoría de las fotos el
mexicano sale con su perfil preferido: el derecho. El chico sabe caminar el escenario…