Ala mayoría jamás las ha tocado ni la mano, a muchas menos las ha besado siquiera en la mejilla,
pero las fans de Luis Miguel son fieles y están en todos los conciertos que pueden a pesar de la
crisis económica, como la amiga de la que habla El Sol en su canción La incondicional.
Sin embargo, hay una diferencia esencial entre la realidad y esta melodía, ya que el cantante,
de 38 años, sabe perfectamente cómo quieren sus fans ser amadas, y lo llevó a la práctica con
maestría el pasado martes, durante casi dos horas en el Auditorio Nacional, al presentarse ante
casi diez mil personas en el primero de 25 conciertos que ofrecerá a largo de este mes y hasta
marzo. En Monterrey y Guadalajará agregó cinco fechas más.
“Muchísimas gracias, muy buenas noches México, quiero felicitarlos porque estamos cumpliendo
155 conciertos en el Auditorio Nacional y han visto el show 1.5 millones de personas. Quiero
darles un profundo y sincero agradecimiento porque están aquí a pesar de la crisis global,
a ustedes no los para nadie”, dijo después de cantar Tú y yo provocando una ovación general.
Un público compuesto en su mayoría por mujeres de entre 25 y 45 años, algunas acompañadas
por sus novios o esposos, sintió que El Sol le cantaba al oído de manera personal La
incondicional, mientras luchaban con sus voces para demostrar quién era más fan y conocía
la mayor parte de sus letras.
“¡Papacito, te amo!”, le gritaron sus seguidoras mientras cantaba Entrégate y ellas soñaban
con ser “suyas por fin”, como versa la letra del tema.
Luis Miguel lució bronceado, delgado, sumamente sonriente y más cálido que en otras ocasiones.
Así sus admiradoras constataron por qué le llaman El Sol al artista, ya que su concierto fue
tan gratificante como un mediodía en la playa disfrutando la caricia de los rayos del astro
rey recorriendo todo su cuerpo.
Durante Bravo, amor, bravo, contenida en su disco más reciente, Cómplices, el padre de tres
hijos obsequió una decena de rosas blancas a sus fans, quienes se acercaron al escenario para
tocar su mano.
Algunos de los famosos que presenciaron el concierto fueron el periodista Abraham Zabludovsky,
acompañado por su esposa, y la conductora Janet Arceo.
Para desgracia de la pareja sentimental de Aracely Arámbula mientras cantaba No sé tú, tuvo
graves problemas con dos micrófonos inalámbricos por lo que decidióutilizar con uno alámbrico,
pero por el infinito amor que le tiene su público perdonaron estos errores y hasta le ayudaron
a interpretar el tema a cappella.
El hombre nacido en Puerto Rico, pero naturalizado mexicano, se entregó desde el principio y
puso a cantar al público con No me platiques más, El día que me quieras e Inolvidable. Vestido
con traje y corbata negra el intérprete impregnó de romanticismo el aire con Bésame mucho y Amor,
amor, amor, que algunas parejas aprovecharon para abrazarse y unir sus labios.
Unos minutos después el hijo de Luisito Rey y Marcela Basteri se retiró para cambiarse de
ropa y regresar enfundado en un saco blanco con camisa del mismo color y pantalón negro, que
provocaron mucho revuelo entre su público femenino, quien le gritó emocionado con toda la potencia
de sus gargantas.
Amarte es un placer, Pensar en ti y Sol, arena y mar fueron algunos de los temas que interpretó
vestido como un James Bond de la música.
Un mariachi compuesto por 11 elementos se unió al grupo de Luis Miguel para interpretar Si nos
dejan, Échame a mí la culpa, Sabes una cosa, De qué manera te olvido, La Bikina y El viajero,
mientras las pantallas de LCD (Cristal líquido) se iluminaban de verde, blanco y rojo.
Gracias al mariachi más hombres se unieron al coro masivo complaciendo así a sus mujeres, quienes
los invitaban desde el principio a cantar cada uno de los 32 temas que interpretó durante la noche.
Minutos después se retiró el mariachi y Luis Miguel se puso un saco negro de terciopelo con el que
coqueteó con su público. Cuando cantaba Qué nivel de mujer estrechó las manos de mujeres y hombres,
pero además aprovechó para besar en la mejilla a una niña que cargaron en hombros.
Más adelante animó a la gente saltando y cantó No culpes a la noche, durante la cual casi todos
los presentes hicieron la famosa coreografía con él, por lo que Luis Miguel les regaló un par
de camisetas oficiales de su tour. Al concluir este tema se retiró, pero el público lo hizo
regresar e interpretó Es mejor, después de la cual regaló pelotas a la multitud que salió
extasiada del lugar después de una satisfactoria sobredosis de rayos solares.
de la VELADA
32 temas interpretados.
Casi dos horas de concierto.
25 shows ofrecerá durante enero, febrero y marzo.
155 conciertos ha dado hasta el momento en el Auditorio Nacional.
1.5 millones de personas han asistido.