Depués de encender el Auditorio Nacional con 30 de sus temas en el doceavo concierto de la gira
Cómplices, Luis Miguel recibió la primera Dalia de Plata que el máximo recinto de Latinoamérica
otorga a un exponente que ha pisado su escenario. Fue por 180 presentaciones, ante más de un
millón y medio de espectadores, que la actual pareja de Aracely Arámbula recibió esta presea,
creada por el artista Germán Montalvo y fundida en el taller del orfebre Iñaki Ortiz.
María Cristina García Zepeda, coordinadora ejecutiva del Auditorio Nacional, fue la afortunada
para abrazar, felicitar y entregarle a Luis Miguel el galardón, presentado en una placa con
María Luisa color rojo. “Buenas noches querido público y amigos que nos acompañan.
Estamos aquí para brindar reconocimiento a un artista único y extraordinario, un artista que
llegó a este escenario la primera ocasión en 1991 y que por su actual temporada de conciertos
ha logrado imponer un récord histórico en este recinto: 180 funciones, que con su voz y su
presencia han deleitado a un millón y medio de personas. “Es un honor para el Auditorio Nacional
y para el público de México, querido Luis Miguel, hacerte entrega de esta Dalia de Plata. En
horabuena y gracias por permitirnos formar parte de tu historia.”
Después de cantar Qué nivel de mujer con gran energía, en la que corrió de un lado a otro y
bailó con su particular estilo, finalmente salió engalanado con un saco de terciopelo negro
para tomar entre sus manos su nueva conquista. “Muchísimas gracias, muy amables, estoy lleno
de alegría y agradecimiento, porque en realidad este es un mérito de todos ustedes, que han
hecho posible esto porque desde hace 18 años han estado conmigo, han vivido todas mis canciones
y me dan el privilegio de estar arriba del escenario y poder cantarles”, expresó entre gritos
y con la voz enronquecida el cantante de Amarte es un placer.
Sin dejar su gallarda postura, destacó que siempre lleva a su público en el corazón a cualquier
parte a la que va. “Me hace recordar que se pueden lograr cosas muy positivas gracias a la gente,
a México, porque nuestro país es mucho más grande que sus problemas. Por eso, a pesar de la crisis
y de tantas situaciones, es que podemos hacer la diferencia con cosas positivas.
“Éste es un ejemplo tan bello del que todos ustedes deben sentirse muy honrados y muy agradecidos,
porque somos gente que tenemos gran fuerza y disposición. México es mágico y por eso se le quiere
y ama tanto”, comentó emocionado, pero tranquilo a los diez mil espectadores que lo acompañaron
en un recital de poco menos de dos horas. Cero y van 12 La noche ayer se vio iluminada por el
denominado Sol, quien salió en punto de las 20:53 horas en medio de una explosión de imágenes,
que, a manera de preámbulo, hicieron un recorrido por su carrera como cantante y provocaron los
gritos del público femenino.
Como a lo largo de su gira Luis Miguel repitió la fórmula de baladas, mariachi y sus clásicas
canciones, como Entrégate, La incondicional, Si tú te atreves, Inolvidable, Bésame y Sin nos
dejan, entre muchas otras, que fueron gratamente iluminadas por tres pantallas centrales y
acompañadas por nueve músicos y dos coristas. No faltaron los elementos de seguridad para
detener a las fans, lo que tampoco impidió que los rayos de El Sol tocaran las manos de las
espectadoras de la primera fila.