El cantante mexicano Luis Miguel aseguró y también comprobó que la música de mariachi
"siempre funciona" para conquistar al público, durante un impecable concierto que ofreció
en Miami ante unas 20 mil personas.
Como parte de su gira internacional Cómplices, el artista se presentó en la Arena American
Airlines y volvió a cantar en el recinto ayer sábado en una función que tuvo el boletaje agotado.
La actuación del artista mexicano fue portentosa en cuanto a calidad vocal, dominio del
escenario, acompañamiento musical y producción. Lo único que algunas de sus admiradoras
cuestionaron fue el estricto celo con el cual los elementos de seguridad trataron de
impedir que se le tomaran fotografías a su ídolo.
En esta ocasión el también llamado "El Sol", quien años atrás se mostraba distante y frío,
lució cálido y siempre sonriente con su público compuesto por latinoamericanos y algunos
anglosajones, a quienes incluso dio la bienvenida en inglés.
En su presentación de dos horas en Miami, el astro mexicano estuvo acompañado por un grupo
de nueve músicos, dos coristas y en un segmento por un mariachi de 11 integrantes.
Vestido con traje oscuro, camisa blanca y corbata negra, Luis Miguel afirmó que es "un
privilegio estar en un escenario" trabajando en lo que uno quiere, antes de arrancar con
éxitos románticos como Si te vas y Hasta que me olvides, en el cual -coreado por sus fans-,
lució el alcance de su voz.
En un segmento dedicado a sus exitosos boleros, Luis Miguel interpretó los clásicos No me
platiques más , No sé tú y El día que me quieras, para luego poner a bailar al público
con Bésame mucho, La última noche y Amor, amor, amor.
Delgado y con su tradicional aspecto bronceado, el cantante se puso enseguida un saco
blanco para ofrecer temas de sus más recientes discos pop como Pensar en ti, Yo te necesito,
O tú o ninguna y Si tú te atreves.
En su breve introducción, Luis Miguel informó que para tratar de lograr el aplauso de la
concurrencia cantaría baladas, boleros y con mariachi, y ante la ovación que recibió,
enseguida comentó a sus músicos: "Eso siempre funciona, ¿viste?".
El mexicano lo comprobó, pues en el segmento más aclamado de la noche, con un mariachi
conformado por 11 personas, cantó las melodías rancheras que grabó en sus álbumes más
recientes, entre ellos México en la piel.
Con sus admiradores de pie entonó, en su particular estilo bravío, Si nos dejan, Echame
a mí la culpa, Sabes una cosa, Que seas feliz, Y, De qué manera te olvido, La bikina
y El viajero, mientras las tres pantallas gigantes difundían los colores de la bandera
de México.
Sus fanáticos aún seguían aplaudiendo las rancheras cuando "El Sol" mantuvo el ambiente
por todo lo alto con baladas pop como Qué nivel de mujer y Será que no me amas , y
después de una breve salida regresó para brillar y cerrar con Es mejor. Miami, Florida (NTX)