Santo Domingo, 13 nov (EFE).- El cantante mexicano Luis Miguel hizo hoy honor a su
sobrenombre -"El Sol"- y calentó la noche de Santo Domingo en un concierto en el que el
público aplaudió, bailó y cantó una combinación de sus éxitos clásicos y de canciones
de su último trabajo, "Cómplices".
Claro que la temperatura, elevada de por sí en la caribeña República Dominicana, había subido ya
algo durante la hora larga de espera que tuvieron que aguantar para ver y escuchar a su ídolo los
cerca de 35.000 espectadores que, según una fuente de la organización, llenaban el Estadio Olímpico
de la capital dominicana.
Cuando Luis Miguel finalmente salió al escenario fue recibido con ovaciones, gritos y aplausos por
parte de un público entregado y deseoso de volcarse en cada canción.
Tal vez muchos de los presentes deseaban revivir sentimientos de ternura, como confesó a Efe Yanet,
una de las seguidoras del astro mexicano, quien tenía clavada la espina de no haber podido asistir
a su último concierto en el país, en 2002, y se la quitó hoy al disfrutar junto a su esposo de la
gala, que abrió la fase latinoamericana de la gira.
"De él me gusta todo. Indudablemente tiene una gran voz, que me inspira sentimientos de ternura y
amor. Como yo digo, todas las mujeres se enamoran con Luis Miguel", aseveró.
En el público, sobre todo, mujeres pero también parejas jóvenes y de mediana edad, éstas últimas
seguidoras de Luis Miguel a lo largo de una carrera que se prolonga ya durante 26 años.
El astro mexicano, que ha completado por Canadá y Estados Unidos la primera parte de la gira de
'Cómplices', dedicó cerca de una hora y cuarenta minutos a interpretar temas de este trabajo,
que incluye una docena de canciones compuestas para él por el español Manuel Alejandro, productor
del álbum junto al cantante.
De maneras siempre elegantes sobre las tablas y vestido con su habitual traje y corbata oscura,
que en la segunda parte del espectáculo cambió por una chaqueta de color claro, el intérprete de
'La incondicional' ofreció también algunos de sus grandes éxitos y versiones de temas clásicos,
como 'Bésame', 'El día que me quieras', 'Suave', 'Amarte es un placer', 'O tú o ninguna' y 'No
sé tu', entre otros.
Boleros, mariachis, baladas y canciones pop -"un poco de todo", como dijo el propio artista- se
incluyeron en el repertorio ofrecido por un Luis Miguel, que invitó a bailar al público desde el
primer momento y se mostró agradecido por la cálida acogida de que disfrutó.
El cantante, de 38 años, actuará el próximo sábado en Puerto Rico y proseguirá por varios países
de América Latina la gira de 'Cómplices', un álbum del que vendió 320.000 copias en su país el
pasado 6 de mayo, día en que salió a la venta, lo que le reportó cuatro discos de platino.
Santiago de Chile, donde ofrecerá cuatro conciertos, y las ciudades argentinas de Mendoza,
Buenos Aires (donde actuará cuatro noches), Córdoba y Rosario, serán las siguientes paradas
de su periplo por América Latina, que culminará el 5 de diciembre en Punta del Este (Uruguay).
El ídolo latino, ganador de dos premios Grammy y cuatro Grammy Latino, actuó sobre un escenario
de grandes dimensiones y arropado por un despliegue de potentes luces y sonido, con su imagen
reflejada en tres pantallas gigantes de vídeo.
El dispositivo del concierto contó con 350 miembros de seguridad privada, de la compañía Centauro,
además de 60 voluntarios, seis ambulancias, dotaciones de bomberos y policía.
Los organizadores, las empresas Claro y Symon Díaz, sólo permitieron hacer fotografías e imágenes
durante el primer tema a los medios de comunicación, cuyos reporteros tuvieron que entrar y salir
entre empujones del área reservada para ese trabajo frente al escenario, debido a la aglomeración
de gente.