Con los brazos extendidos como para recibir el cariño zuliano entró Luis Miguel a las 8.13 de la noche
al escenario del estadio Luis Aparicio de Maracaibo. Ataviado con un traje de gala negro, con su piel
dorada y una reluciente sonrisa el Sol de México dio inicio a su repertorio con la canción Que nivel de
mujer. Los espectadores estallaron en aplausos y se entregaron por completo a seguir la letra de cada tema.
"¡Que maravilla de público! ¡Sí señor! ¿Cómo están? Que placer saludarlos de nuevo después de ocho o nueve
años", fueron las primeras palabras del cantante mexicano después de interpretar cuatro canciones. "Un
aplauso para todos, Venezuela, Maracaibo, para toda esta gente. ¿Tienen ganas de bailar y de cantar?
Pues éste es el lugar. Vamos a ponernos románticos. Veamos si se recuerdan de las canciones del Romance
Número Uno. ¿Me acompañan? ", dijo antes de comenzar su recorrido por los mayores éxitos de sus 25 años
de carrera musical que vino a celebrar en la Tierra del Sol Amada.
La velada se volvió propicia para el amor con una seguidilla de baladas y boleros como Contigo en la distancia,
Usted, No me platiques más, La banca, No se tú, Nosotros, Bésame, Perfidia, Te necesito, entre otras. "No, ésa
no. Me va hacer llorar", gritaba una espectadora cuando la banda de siete músicos y dos coristas comenzaron a
entonar Por debajo de la mesa. El artistas recibió flores de los fanáticos de las primeras filas, algunos de
los cuales pudieron también darle la mano a su ídolo.
Luis Miguel no necesitó efectos especiales o show de baile, pues con su potente voz, su repertorio de éxitos,
su imborrable sonrisa y la admiración que ha acumulado durante su trayectoria artística fueron suficiente para
que los espectadores zulianos quedaran complacidos con el evento producido por Tres y Medio y Evenpro, y
patrocinado por el diario La Verdad.
A lo mero macho
Tras una pausa, la quietud en el escenario fue interrumpida por el sonido de una trompeta. Hicieron entrada los
mariachis vestidos de blanco. Cinco violines, tres guitarras y dos trompetas acompañaron al artista -ahora vestido
con camisa y pantalón negro- quien cantó una lista de rancheras encabezadas por El viajero.
El momento más intenso de la noche sucedió cuando Luis Miguel canto La Bikina. Todo el aforo levantado de sus
asientos coreaba el tema y aplaudía, mientras el protagonista del espectáculo repartía besos con sus manos y
agradecía la participación de sus mariachis.
Para bailar
La última parte del show fue de estilo pop. Los espectadores bailaron al oír obras más movidas como: Vuelve,
Eres y Cuando calienta el sol. Paseándose por todo el escenario el artista se despidió lanzando besos y
aplaudiendo a los asistentes. Minutos después de marcharse volvió a salir a escena para regalar otras
canciones. Culminó su presentación, compuesta por más de 30 canciones, con Te propongo esta noche.