
Luis Miguel pasó por Buenos Aires y no se fue con las manos vacías. Además de los billetes y el amor incondicional de sus fans, el mexicano se llevó un
diploma y una medalla que lo acreditan como "huésped de honor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".
La entrega fue el sábado por la noche, en el tercero de los cuatro recitales que Luis Miguel dio en el club GEBA. El encargado de darle la distinción
fue el diputado porteño Oscar Moscariello, del Pro, el mismo que organizó la distinción a Marcelo Tinelli como Personalidad Destacada de la Cultura,
que se concretó la semana pasada.
Durante el concierto, el legislador tomó la palabra y, diploma y medalla en mano, explicó el porqué de la decisión a las fans. "Este reconocimiento
a Luis Miguel está dado por su trayectoria. Es el hombre que ha concitado el amor y ha batido todos los récords de presentaciones de la Ciudad de
Buenos Aires. La calidad de este artista es reconocida internacionalmente. Hoy la Ciudad de Buenos Aires le quiere tributar este homenaje declarándolo
huésped de honor", dijo Moscariello, que también es vicepresidente primero de Boca.
Ante el aullido de las fanáticas, el mexicano mostró la medalla y el diploma al público y agradeció con pocas palabras: "Muchísimas gracias, estoy
emocionado. Gracias a todos y todas los fans que durante muchísimos años me han brindado tanto amor y cariño. Es a ustedes a quienes se los dedico,
gracias a toda la Argentina, desde aquí les mando un beso y un abrazo. Gracias por este detalle hermoso".
El día siguiente no fue tan feliz para Luismi. El domingo, en su último recital en Buenos Aires, interrumpió el recital varias veces, fastidiado por
los problemas de sonido. Al final los inconvenientes se solucionaron y el concierto terminó en paz.



