
Dos horas de baladas, mariachi y coros, los ingredientes del concierto en el Carlos Iturralde
Luis Miguel volvió a Mérida, anteanoche nuevamente ofreció sus éxitos ante poco más de 6 mil personas que disfrutaron de su ídolo de los ochenta.
Como el título de la gira (The Hits Tour), fue una noche para recordar.
Antes de las 10 de la noche, las luces se apagaron para dar paso al artista, que estuvo acompañado por una orquesta de ocho músicos y una corista.
Con elegante traje negro, camisa blanca y corbata negra, hizo sentir la fuerza de las mujeres asistentes con sus gritos de emoción al ver a su cantante y verlo aparecer en el escenario.
Tras “Si te vas”, continuó un bloque de boleros con los temas “Historia de un amor”, “Se te olvida” y “No sé tú”, éste último el más coreado del popurrí.
Luis Miguel estuvo más comunicativo con el público que en anteriores ocasiones, sonrió más, e incluso, tuvo el detalle de regalar rosas blancas a afortunadas damas de las primera filas de la sección Diamante.
Eso si, custodiado por su eterno guarura de casi dos metros de altura. “Siempre son insuficientes las flores…”, fueron las palabras del artista tras observar cómo se peleaban por una rosa.
“Sol, arena y mar” comenzó el relajo, el público que hasta ese momento había estado sentado, se paró en las sillas para bailar. La adrenalina comenzó a subir con “Hasta que me olvides”, “Esa niña”,
“La incondicional”, y a las que siguieron “O tú o ninguna” y “Contigo aprendí”. Canciones navideñas y un dueto virtual con Frank Sinatra también fueron bien recibidas por el público. Con el mariachi
Luis Miguel logró mayor conexión con el público, “El viajero”, “Que seas feliz” y “El rey”, fueron parte del repertorio.
El cierre fue intenso con “Decídete”, “Los muchachos de hoy”, “Ahora te puedes marchar”, “La chica del bikini azul”, “Isabel” y “Cuando calienta el sol”. El artista complació con un tema más, “Labios de miel”, dijo:
“Gracias Mérida”, y las luces se apagaron.