El cantante mexicano Luis Miguel celebró sus 30 años de carrera musical con una actuación en la que obtuvo una inédita
'Gaviota de Platino' por su exitosa trayectoria, además de las tradicionales Gaviotas de Plata y Oro, en su retorno
triunfal -luego de una larga ausencia- al Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2012.
El máximo exponente de la música latinoamericana se presentó por quinta vez en la Ciudad Jardín y por primera ocasión
desde 1994, donde deleitó a sus fans con 105 minutos de actuación, donde hizo un repaso de sus éxitos basado en el
'Tour 2010' que mostró en el 'Movistar Arena' en noviembre de ese año.
Su introducción habitual fue bien emotiva, pues fue similar a la del Tour 'Cómplices 2008', cuando se repasaron imágenes
y sonidos de sus tres décadas de trayectoria, antes de su salida a escenario, donde con un riguroso terno negro y corbata
del mismo color interpretó 'Te propongo esta noche', ante el griterío de las fans de todas las edades y generaciones.
El 'Sol' luego entró en calor con las bailables 'Suave' y 'Con tus besos', antes de agradecer por haber sido invitado,
tras 18 años de ausencia, a celebrar sus tres décadas de carrera. "Muy buenas noches Viña, es un enorme placer volver
a estar con ustedes, celebrando 30 años de carrera conmigo, es un gran honor, placer y privilegio para mí. Hace 18 años
fue la última vez que estuve, muchas gracias a todos por estos años de grandes emociones, se queda un pedazo de mi corazón
en Chile", fueron sus primeras palabras.
Posteriormente vinieron la batería de boleros con 'Tres Palabras', una coreada 'La Barca', una inédita 'Somos Novios'
(no la había cantado en las últimas giras), 'Por debajo de la mesa', 'La Gloria eres tú', más los bailables 'Bésame Mucho',
'Inolvidable', 'La última noche' y 'Amor, amor, amor'.
Tras esas lindas canciones vino 'Come fly with me', su cover y dueto con 'La Voz' Frank Sinatra, además de su medley
tradicional de baladas como 'No me puedes dejar así', 'Palabra de Honor', 'Entrégate' y 'La Incondicional'. Luego de ello
vino 'Esa niña' (inédita versión en vivo) y su medley pop habitual que contiene 'Un hombre busca a una mujer', 'Cuestión
de Piel' y 'Oro de ley', antes de hacer bailar con 'Tú solo tú' y 'Te necesito', uno de los pocos momentos en los cuales
saludó de manos a la gente y donde incluso recibió un gran oso de peluche blanco.
En ese instante vino un descanso de 120 segundos para su único cambio de vestuario (chaqueta negra) para interpretar su
nuevo sencillo 'No existen Límites', su movida 'Que nivel de mujer' y el más antiguo de sus temas cantados en la velada:
'Fiebre de Amor'. Ello sería precedido del recurrido 'Oldies Medley', donde todos los fans saltaron al ritmo de 'La chica
del bikini azul', 'Los Muchachos de hoy', 'Ahora te puedes marchar', 'Isabel' y 'Cuando Calienta el sol'.
Sobre el final el astro mexicano recibió, además de las habituales Gaviotas de Oro y Plata, la inédita 'Gaviota de Platino'
o premio a sus 30 años de trayectoria, el cual fue entregado por la alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, quien
afirmó que "Luis Miguel es un gran artista, como alcaldesa te quiero hacer entrega de las llaves de la ciudad, y esta
ciudad te esperará siempre para que vengas más seguido y no pasen tantos años".
Por supuesto, el ídolo azteca no se quedó atrás y agradeció con cierta emoción. "Es un gran honor para mí, el privilegio
es mío, gracias por permitirme hacer lo que mejor sé hacer, cantar. Gracias con el corazón a todo Chile, un gran mensaje
de cariño, con todo mi amor, espero seguir dando muchos años de música", comentó, ante la presencia de los animadores
Rafael Araneda y Eva Gómez.
Luis Miguel agregó que estaba "encantado de estar nuevamente acá, gracias Chile, tantos años de recuerdos, es un placer
y un orgullo regresar después de tantos años y reencontrarme con mi público, dedicarle mi vida y mi carrera. Gracias de
corazón".
Por último, el intérprete mexicano omitió su medley dance que incluía 'Será que no me amas', para despedirse con 'Labios
de Miel', su último gran éxito musical, ante la ovación de un público que había agotado en dos horas en diciembre pasado
los boletos para la actuación más esperada de la 53ª versión del Festival de Viña del Mar.
EL HOMENAJE
Dos galardones inéditos en la historia del Festival Internacional de la Canción recibió Luis Miguel de parte de la ciudad
de Viña del Mar y de la comisión organizadora del evento, como reconocimiento a sus tres décadas de trayectoria musical,
premios que entregó la propia alcaldesa Virginia Reginato sobre el escenario de la Quinta Vergara.
Se trata de la Gaviota de Platino, el más alto galardón que ha obtenido algún artista en los 53 años del certamen, el que
se le entregó ante la euforia de sus fans.
Además, recibió las llaves de la ciudad de parte de la primera autoridad comunal, como distinción por los 30 años de
carrera musical del cantante mexicano, iniciada en 1982 con la edición de su primer álbum "1+1= 2 enamorados".
El astro azteca, que además recibió de parte del público las gaviotas de plata y oro, volvió al certamen tras 18 años
(su última actuación fue en 1994) y se presentó ante la expectación de más de 15 mil personas que repletaron el anfiteatro
de la Quinta Vergara, y aguardaron por el cantante hasta pasada la medianoche.
Al respecto, la alcaldesa Virginia Reginato destacó que "Luis Miguel merece este homenaje de Viña del Mar. Su trayectoria
artística está marcada por este escenario, y es un privilegio para todos nosotros que el inicio de la celebración de sus
30 años en la música lo haga en la Quinta Vergara. Para nuestra ciudad y para su Festival es muy importante la presencia
de Luis Miguel en su show. Con ello crece y se fortalece nuestra imagen en el mundo entero, y esperamos tenerlo en Viña
del Mar muchas veces más".
En tanto, Luis Miguel agradeció emocionado la obtención de ambos galardones, señalando que "es un privilegio y un gran
honor, le doy gracias a la señora Alcaldesa por este premio, y a todos los chilenos por su cariño durante todos estos
años".
La entrega de las llaves de la ciudad al cantante mexicano, se fundamenta por: sus 30 años de trayectoria artística;
en recuerdo a sus destacadas actuaciones en el escenario de la Quinta Vergara; y por su presencia en Viña del Mar,
que fortalece la imagen internacional de la ciudad y la historia del evento.