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A LUIS MIGUEL SE LE VIO LA CARAEn su segunda noche en Chile, al artista fue a cenar hasta cerca de SANTIAGO.- Tal vez se tratará del único contacto cercano que tendrá con sus fans durante su estadía en Chile. Anoche Luis Miguel debió salir como cualquier persona del restaurante Coco Loco de avenida El Bosque. Cerca de las dos y media de la mañana el artista se retiró fuertemente custodiado del lugar luego de haber comido algunos mariscos. A la salida era esperado por fans y medios de comunicación que querían verlo de cerca. El mexicano, quien vestía camisa oscura y chaqueta de cuero, era custodiado por sus gigantes guardaespaldas que se encargaron de que nadie de acerca demasiado al cantante. Por eso no pudieron evitar el forcejeo lógico que se produjo a su salida y el artista incluso casi se cae a su salida del restaurante. Sin embargo, Luis Miguel sonrió, tocó algunas manos de sus seguidoras, respondió las gritadas preguntas de algunos periodistas, como si le gustaba estar en Chile, a lo que él sólo dijo un “feliz” mientras era subido a un auto cuyas ventanas estaban totalmente cubiertas por cortinas. Entre las actividades de ayer del artista estuvieron dos entrevistas para Canal 13, una de las cuales se transmitió en vivo en Teletrece, y otras para periodistas extranjeros. Pasadas las 10 de la noche fue al Estadio Nacional para ver en persona los preparativos para su concierto de mañana. Copyright 2002 Terra Networks Chile S.A. |
LUIS MIGUEL SIGUE PASÁNDOLO BIEN EN SANTIAGO: JUGÓ TENIS Y SALIÓ A CENAREl cantante mexicano se mostró mucho más accesible cuando salió a cenar a El Bosque Norte y se quedó hasta las 2.30 de la madrugada de ayer. En la tarde practicó deportes en el hotel y después ensayó su show..(TERRA.cl) SANTIAGO, noviembre 16.-Luis Miguel siguió disfrutando de su estada en Santiago y se quedó una vez más hasta la madrugada de ayer en el restaurante Coco Loco, de El Bosque Norte, hasta donde llegó con su acostumbrada comitiva de guardias privados. Pero esta vez, y luego de una entrevista con Antonio Vodanovic en el Hotel Sheraton -y no con Margot Kahl, como aseguraban testigos-, se dio al menos 20 segundos para saludar a una docena de fans que chillaba por él frente al local. Ayer el cantante jugó tenis y, aunque algunas fuentes contaron que "sufrió un tirón durante la práctica y le dolió tanto que tuvieron que llevarlo de regreso a su suite", la información fue desmentida oficialmente por lo organizadores de su visita. Por la tarde llegó nuevamente al Estadio Nacional para ensayar su show. Allí los fotógrafos autorizados por los organizadores del concierto fueron retenidos por guardias de Luis Miguel, que llamaron a Carabineros. Finalmente los unformados liberaron a la prensa. Copyright 2002 Terra Networks Chile S.A. |
La vida loca de Luis Miguel en SantiagoEl Mexicano es todo un gozador: buena mesa, buen tragullo y lindas mujeres (lacuarta.cl) Para las fanáticas de Luis Miguel, llegó el día. Esta noche, a las 21 horas, el cuate subirá a la tremenda mole de acero que está ubicada al interior del Estadio Nacional, para canturrearle a las cerca de 60 mil personas que se reunirán para escucharlo y aclamarlo.
Como de costumbre, almorzó en su suite y después durmió la siesta. Luego, a eso de las 20.30 horas, se fue derechito al Estadio Nacional. A partir de ese minuto todo el talento del artista afloró, ya que se mandó un ensayo de lujo. Con una polera negra de manga corta y un pantalón del mismo tono, el azteca subió al escenario. En una completa armonía con sus músicos, el chupetín demostró el por qué es uno de los intérpretes más aclamados del orbe. Lo primero que hizo fue meterse las manos en los bolsillos, para comenzar a cantar sus ya clásicos boleros. Luego se mandó un popurrí de canciones de inicios de los noventa. Para rematar con los éxitos de su último discacho. A diferencia de los días anteriores se notó una mayor libertad para la prensa. Incluso la cantidad de guardias estilo gorilas, disminuyó.
Amistosín Testigos relataron que Micky y sus cinco acompañantes tenían muy buen apetito, tanto así que primero le dieron duro a los productos del mar, picorocos incluidos, y luego le hicieron de chupete a un lomito vetado con ensaladas surtidas, el güen tomate con cebolla, lechugas y las infaltables papitas mayo. También como el artista llegó dateado pidió que le prepararan la especialidad del lugar: un jamón serrano de chuparse los dedos. Para saciar la sed, además del agua mineral y las bebidas, el lote tomó exclusivos vinos, más o menos unas ocho botellas. Según las malas lenguas, el cantante le hizo más al vinacho que a los otros líquidos, por algo se le vio tan alegre y embalado a la salida. Tipín dos y media de la madrugada, al abandonar el local, el azteca se mostró tan relajado, que sonrió a las cámaras y flashes e incluso se dio tiempo para estrechar la mano de los fans que lo aguardaban. Para qué decir la felicidad de las chiquillas, prometieron no lavarse más las manoplas. Para esta noche, tras el concierto, se espera que se pegue el manso carrete, con comida y bailongo incluido. Es que aparte de billetudo, famoso y suertudo con las féminas, el hijo de Luis Rey es todo un gozador. El hombres sabe disfrutar de las cosas buenas de la vida, ¿o no? Y adivinen qué se llevará de recuerdo de esta larga y angosta faja de tierra, según copuchentos, unas 30 botellas de tintolio, del más caro. |
Luis Miguel ensayó en inglésLuis Miguel cantó, pero además revisó el escenario y la iluminación,
Anoche, a eso de las 21 horas, el cantante realizó la anunciada práctica de su espectáculo. Durante la primera parte, el ídolo romántico sólo se dedicó a probar el estado de las dos ramplas de acercamiento al público y la iluminación. Además, instruyó a la banda sobre la forma en que quería que sonaran canciones como “Sol, arena y mar” y “Dame tu amor”. Vestido con un largo abrigo de cuero y pantalones negros, el intérprete -que ahora tiene un look de patillas largas y pelo desordenado- hizo que su banda tocara sin su compañía los temas del show y miró desde el césped del estadio cómo se veían el escenario de dos pisos y los telones con pinturas de rosas que tiene su espectáculo. Acompañado por un guardia de seguridad y un carabinero, Luis Miguel tocó el pasto, monitoreó atentamente la pantalla gigante del montaje y se preocupó de la seguridad del concierto. Cuando subió nuevamente al escenario, un puñado de carabineros formó un cordón para que nadie se le acercara. Incluso tres fotógrafos que estaban apostados en la tribuna Pacífico del estadio fueron detenidos y desalojados del recinto. Con sólo cinco afortunadas fanáticas en la tribuna y varios curiosos mirando desde el estacionamiento de vehículos de emergencia, Luis Miguel chequeó las cámaras desde las pantallas de cristal líquido que tiene a los costados del escenario y espetó: “Todavía no chicos, falta una cámara”. Ciertamente, una de las cámaras de televisión que registra su andar por el escenario no estaba encendida. Y hasta que él no vio que ésta estaba enfocando su figura, el ensayo no comenzó. “Amor, amor, amor” -el tema que dará inicio al concierto-, “Te propongo esta noche”, “Por debajo de la mesa” y “Suave”, más temas del recuerdo como “Un hombre busca una mujer”, “Cuando calienta el sol” y “Ahora te puedes marchar”, fueron algunas de las pruebas de sonido. Además, el cantante ensayó dos temas que hace muchísimo tiempo no interpretaba en vivo: “Isabel” y “Decídete”, incluidas en “Directo al corazón”, un disco de 1982. “Very nice. Next” (“Muy bien. La próxima”), les decía a los músicos, cada vez que uno de los temas salía a la perfección en la primera interpretación. Y aun cuando él no forzó su voz, no mostró ninguna desafinación.
El cantante instruyó no sólo a los músicos en inglés, sino también a los técnicos, con constantes “I have noise in my ear” (“Tengo ruido en mi oído”). Durante el día, Luis Miguel se dedicó a dormir y a tomar sol en la terraza del Towers del Sheraton San Cristóbal, más arriba de su suite de tres mil dólares por noche, en el piso 22.
Disponibles Carabineros dispondrá de cerca de 700 uniformados para el concierto, los que se sumarán a 300 guardias privados que pondrá la producción. Las entradas del estadio se abrirán a partir de las 17.30 horas. Para la gala del lunes, en tanto, quedan cerca de 200 entradas. Las primeras filas están agotadas, aunque los boletos no se han terminado en el sector de VIP Triple Platinum, que cuesta $ 222.222. Para mañana, Luis Miguel tiene hecha una reserva en la casa-museo de Pablo Neruda en Isla Negra. |