Pese a sus detractores, que afirman que Luis Miguel no saca al
mercado otro disco con canciones diferentes porque no tiene nada
que ofrecer, nadie puede negar que con todo y sus boleros, sigue
siendo la estrella del momento
CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 22, 2001.- No he vuelto a ver a Luis Miguel
desde 1991. Lo entrevisté en su camerino ubicado en el Centro de
Convenciones cuando se dio el Primer Festival Acapulco.
Lucía bronceado como siempre, color que resaltaba la blancura de su sonrisa.
Vestido con camiseta blanca y pantalón de mezclilla, "El Sol" habló de su
popularidad, ligada a la falta de privacidad.
Fue amable, correcto, se puede decir que hasta divertido. Pero de aquel
entonces me parece que nada ha cambiado de fondo, sólo de forma. Su imagen
ha crecido, él también, pero su intimidad se ha reducido.
Con la salida de su cuarto disco de boleros, confirmé que Luis Miguel puede
hacer lo que quiera y cuando quiera. Aparece y desaparece como si fuera
acto de magia. Sube de peso, hace ejercicio, se le ve delgado, solo,
acompañado, como sea y no pierde ni se pierde su carrera.
Pese a sus detractores, que afirman que Luis Miguel no saca al mercado
otro disco con canciones diferentes porque no tiene nada que ofrecer,
nadie puede negar que con todo y sus boleros, sigue siendo la estrella
del momento.
Su voz y su imagen ya no son las de un jovencito; por el contrario, se
escucha maduro igual que como se ve en las fotografías del disco Mis
Romances o en el video de "Amor, Amor, Amor", que se estrenó al mismo
tiempo que el disco salía a la venta en México, Estados Unidos y
Latinoamérica.
De nuevo como productor y con su manager Alejandro Asensi en la producción
ejecutiva, Micky, como le dicen sus allegados, presenta 11 canciones con
arreglos especiales que suenan actuales y que ponen en la mente y en la
boca esta generación, temas de catálogo como "Amorcito Corazón"
(que hiciera famosa Pedro Infante en Nosotros los Pobres) y "Volver",
un tango de Alfredo Le Pera y Carlos Gardel, por mencionar algunos.
Sin embargo, este disco contiene dos temas inéditos. Uno de ellos es
"Cómo Duele", que hizo el maestro Armando Manzanero especialmente para él,
y el otro e "Al que me Siga", del compositor español Manuel Alejandro.
El viernes 16 de noviembre no dejó de sonar, de verse y de escribirse
sobre el nuevo material de Luis Miguel. Su compañía disquera, aunque
por problemas íntimos que se filtraron, se dedicó a repartir los discos
y el video sin pedir ningún favor. Se transmitió como ningún otro.
Luis Miguel no puso dedicatoria alguna en Mis Romances, no trae ningún
agradecimiento. Pero no importa, su público siempre estará y sabe que
el disco es para ellos.
esmas.com
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