La vuelta, aunque más no fuera momentánea, de Susana Giménez a la pantalla de Telefé no pudo haber tenido un motivo más deslumbrante: una charla a solas con Luis Miguel, en un hotel del Punta del Este, a horas de su presentación en Buenos Aires. "Una conversación con él como regalo de Navidad" propuso Susana en la apertura.
El especial, que —en un dechado de creatividad— llevó por título Hola Luis Miguel (sábado 21 horas por Telefé), puso frente a frente, en un virtual combate de costosos glamoures, a dos colosos del espectáculo en idioma castellano.
Más que enterarse de algo nuevo (algo ciertamente improbable por no decir imposible), de lo que se trataba era solo de constatar el presente de uno y otro. Porque después de todo nadie espera que Luis Miguel pueda llegar a decir algo interesante (no es su trabajo) y ni que hablar de Su (que sí es su trabajo, como conductora, pero no le sale).
Lo primero, y casi lo único, que se pudo comprobar a lo largo de la hora de programa, es que los dos están divinos. Como nunca, como siempre. Ella luciendo su nuevo talle Julia Roberts enfundada en un conjunto negro y él, sobrio a más no poder, bronceado, con camisa y dientes blancos, pantalón negro y patillas.
Tres clips de otros tantos clásicos del repertorio del astro (No sé tú, Por debajo de la mesa y Suave) mecharon la entrevista. Una entrevista distendida y relajada en la que no se sabía que era más fácil adivinar (de tan sencillo que era), si las previsibles preguntas de la conductora o las igualmente esperables respuestas del cantante.
¿Tenés cábalas? ¿Qué cosas te ponen de mal humor? ¿Es verdad que el otro día tomaste sol desnudo? Las preguntas se sucedían sin que Luismi dejara de sonreír. Pero no todas eran tonterías, también hubo lugar para la profundidad. ¿Qué es la felicidad? ¿Te gustaría ser padre, tener una familia? ¿Quién es la persona que mejor te conoce?. Y para los regalos: una bata blanca y alfajores de dulce de leche que a él le encantan aunque se le complica un poco por el severo régimen de comida que lleva.
Set de preguntas que quedaron para el final : ¿Te gustan los animales? ¿Tenés algún hobby? ¿Alguna vez sufriste por amor... a una mujer?, aclaró Susana por las dudas; y despedida. "Salió buenísimo, increíble" fue la percepción de Susana del reportaje. Son opiniones. "Los quiero, los amo, los extraño y nos vamos a ver en abril, chau" fueron las últimas palabras de la diva.
Buenos Aires, Argentina (24 noviembre 2002).- El cantante mexicano Luis Miguel, el nuevo "rey del bolero", que hoy se presenta en un estadio de Buenos Aires con aforo completo, confesó a la diva de la televisión argentina Susana Giménez que ha sufrido "terriblemente" por amor.
Luismi llegó de madrugada a Buenos Aires, procedente de Punta del Este (Uruguay), donde dio un recital en un hotel al que asistieron famosos del mundo del espectáculo argentino, incluida Susana Giménez, quien le entrevistó para el canal Telefe.
En Hola, Luis Miguel, transmitido anoche por ese canal argentino, el cantante que enamora a miles de mujeres con su físico y sus románticas canciones se mostró tímido a la hora de hablar de sentimientos.
"Tuve que superar mi timidez. Me costaba trabajo expresarme", señaló el mexicano que volvió a poner de moda el bolero en todo el mundo y acaba de lanzar un nuevo disco, Mis boleros favoritos, con canciones con títulos sugerentes como "Debajo de la mesa".
Luismi dijo que donde se siente "mas libre y seguro" es cuando canta y que por ello su "lugar preferido en el mundo es el escenario".
Esta noche y mañana, lunes, subirá al escenario del estadio del club de fútbol Vélez Sarsfield con entradas agotadas y "muchas energías" para dedicarse de lleno a lo que le ha dado fama mundial y para él es "una especie de terapia".
"Si, sufrí terriblemente por amor", respondió el cantante a su entrevistadora sin precisar por quién. Entre sus "romances" de verdad, no discográficos, se conoce a Mariah Carey y Daisy Fuentes.
Pasados los 30 años y en pleno éxito, Luismi confesó que le gustaría tener hijos y casarse, pero no puede "pensar en eso ahora".
La gira de Luis Miguel ha incluido hasta ahora conciertos en Chile, Perú y Uruguay, además de Estados Unidos y España.
El intérprete, que ha vendido mas de 45 millones de discos, llegó acompañado por su manager, Alejandro Asensi, y una comitiva de unas 40 personas que incluye músicos y personal de seguridad.

