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Monterrey, México.- Fue uno de esos amores que se dan a primera vista...

Luis Miguel pintó de rojo la noche de ayer en la primera de las cinco citas de amor ya pactadas con Monterrey.

El flechazo fue instantáneo, "El Sol" supo seducir con su encanto y voz a los regiomontanos quienes llenaron el Auditorio del Parque Fundidora y aguantaron el fuerte frío que se registró.

Un enorme "ramo" de rosas rojas adornaron el escenario; fueron el arma perfecta para hechizar a su público e iniciar un romance.

El cortejo programado a las 20:30 horas, inició con una hora retraso, pero no por falta de caballerosidad del cantante, sino por imprevistos propios de un "date". En este caso, Luismi se vio afectado de manera directa por el dispositivo de seguridad implementado en la Ciudad con motivo de la Cumbre de la ONU.

"Gracias por estar aquí, yo no llegué tarde, hay eventos muy importantes que se merecen, yo no llegué tarde", dijo Luis Miguel a manera de disculpa.

La química se dio desde la primera canción: "Amor, Amor, Amor". Sobraron las palabras, la música fue suficiente, literalmente "El Sol" eclipsó a la luna con su canto.

Luis Miguel no estuvo solo, nueve músicos y dos coristas lo acompañan en su gira Mis Romances 2002 con la que festeja este año dos décadas de carrera ininterrumpida.

Dado a que la ocasión lo ameritaba, su atuendo fue impecable, lució un corte a la Elvis Presley, con copete, pero vistió a lo Frank Sinatra: de esmoquin negro, que lo hizo ver muy atractivo, y que le dio un toque de madurez a su persona.

Pero ya entrado en confianza, más tarde se cambió de ropa y se puso cómodo, optó por pantalón y camisa negra con brillos al frente que le dieron una apariencia más juvenil.

Luismi hizo gala de su talento, su voz estuvo mejor que nunca, bailó, brincó y se jaló el pelo como ya es su costumbre... y el público se lo festejó.

Sus tácticas de seductor hicieron efecto, un gesto, una mirada o una invitación a cantar bastaban para desatar la euforia de su público
Los temas románticos no fallaron, mantuvieron al público atento coreando con él desde sus asientos todas y cada una de las melodías que se escucharon en el Fundidora.

"Amorcito Corazón", "Sin Ti", "Delirio" y "Se te Olvida" fueron algunas de sus cartas fuertes.

Nuevamente volvió a cambiarse de camisa, ahora eligió una blanca holgada que lo hacía verse un poco pasado de peso, pero igual de galán para desatar los gritos de la audiencia.

Y para toda conquista, una buena serenata.

Fue entonces que el artista invitó al mariachi a subir al escenario para dar un giro a su concierto.

"Échame a Mí la Culpa", "Y", "La Bikina" y "Mi Ciudad"... las mujeres simplemente lo adoraron, y los hombres, lo admiraron.

Quienes ocuparon las primeras filas pudieron ver de frente al artista, checar detalle a detalle sus movimientos, mientras que el público de la sección B lo tuvo que hacer a través de una pantalla gigante que captó de manera nítida su desenvolvimiento en el escenario.

Luismi intentó decir adiós, pero sus files seguidores no lo dejaron ir. Querían más.

Entonces, sus viejos éxitos se escucharon: "Ahora Te Puedes Marchar", "La Chica del Bikini Azul", "Isabel" y "Cuando Calienta El Sol".

Después de una hora y media, y 27 canciones, Luis Miguel se despidió: Tomó dos ramilletes de flores rojas, las besó y las aventó a un público que quedó enamorado.

El show

° Hora de inicio: 21:30 horas
° Final del show: 23:20 horas
° Músicos: 9
° Coristas: 2
° Temas: 27
° Popurrís: 3
° Cambios de vestuario: 3




Monterrey, México.- Quizá Luis Miguel ha sido criticado por no grabar canciones inéditas, pero el incluir en sus discos boleros de antaño, le ha ayudado a ganarse fans de todas las generaciones.

Ayer, durante el primero de los cinco conciertos que ofrecerá en Monterrey, el artista tuvo un público que en su mayoría sobrepasaba los 30, siendo algunos de ellos verdaderos seguidores de "El Sol".

Graciela García, de 77 años, llegó en su silla de ruedas; unas religiosas estuvieron afuera del Auditorio sólo para escuchar al cantante; en tanto que el futbolista Luis Miguel Salvador confesó ser un gran admirador del artista, y José Luis Garza viajó desde Nuevo Laredo con toda su familia porque también es fanática.

"Yo me enamoré con las canciones de Luis Miguel, mi esposo me las cantaba, cuando se hicieron famosas con Armando Manzanero", dijo sonriendo entusiasmada García.

Sin importarle el frío que se sentía, llegó casi una hora antes de dar comienzo el concierto, acompañada de su hija María del Carmen y con una colchita en sus piernas.

"Ella hizo mi sueño realidad, estoy feliz de venir a ver a mi ídolo", dijo entusiasmada la señora.

Fans 'consagradas'

Portan uniformes grises de consagradas y velo oscuro en el cabello; Ana, Diana y Lupita son Hijas de la Caridad y, al igual que miles de regiomontanas, ayer vibraron con la presencia de Luis Miguel, pero desde afuera del Auditorio Fundidora.

Tan pronto llegaron a unos metros de la entrada del lugar algunos pensaron que comenzarían un colecta, sin embargo sus intenciones eran otras: ver al ídolo con el que crecieron desde la niñez.

"Nos gusta mucho su música, somos fanáticas. ¿Tú crees que nacimos con este uniforme? claro que antes de ser consagradas nos gustaba mucho y no nos perdíamos sus presentaciones", dijo Ana sonriendo.

A pesar de que muchos tuvieron la oportunidad de ver al cantante en las primeras filas, este trío tuvo que conformarse con escuchar al cantante detrás de los barrotes que están a un lado de la entrada, casi a unos 500 metros de distancia.

Debido a que tienen votos de pobreza, las consagradas dijeron que no contaban con la cantidad para pagar un boleto de entrada.

Emocionadas, como verdaderas fans, las jóvenes originarias de Chihuahua, que al pasar por el lugar decidieron echar un ojo a su ídolo de la niñez, permanecieron sólo las primeras canciones del show para que no se les hiciera más tarde y recibieran un regaño de la madre superiora.

Llegan con toda la familia

Luis Miguel Salvador llegó a las instalaciones del Parque Fundidora con su esposa María Isabel, además de sus hijas Paulina de 10 años e Isabela de 9.

"Siempre es interesante ver qué presenta, por eso generalmente cuando hace gira en México vamos a verlo, porque quieran o no y a pesar de las críticas, que dicen que siempre saca lo mismo, tiene mucha calidad", dijo el futbolista de 34 años, quien confesó que siempre ha sido un gran admirador de "El Sol" y tiene todos sus discos.

El profesor José Luis Garza viajó desde Nuevo Laredo Tamaulipas, sólo para estar presente en el concierto de su ídolo Luis Miguel.

Garza de 58 años llegó acompañado de esposa Graciela, sus hijos José Luis, Graciela, su yerno Jorge Luis Delgadillo, su nuera Patricia Moreno y Daniel, el más pequeño de la familia.

"Todos somos fanáticos de Luis Miguel, así que siempre que es posible lo seguimos para todos lados. Yo en lo personal he sido fanático desde que inició su carrera, hemos visto todas sus películas, tenemos sus videos y todos sus discos", dijo Garza entusiasmado.

En uno de los palcos también destacó la presencia de Ana Cristina Fox, hija del Presidente Vicente Fox y en la primera fila el empresario Alberto Santos, acompañado de su esposa y su hijo Alberto Jr., quienes son muy amigos del artista.




Monterrey, México.- La llegada de Luis Miguel hasta las instalaciones del Hotel Quinta Real, donde se albergan algunos presidentes, contando al de México, tomó por sorpresa a los elementos del Estado Mayor y los asignados para la seguridad de los mandatarios.

Sin saber algunos que el cantante llegaría al filo de las 04:10 horas de ayer, se registró una sorpresiva movilización cuando las camionetas que lo custodiaban entró a toda velocidad al área cercada por los agentes.

De inmediato, elementos de seguridad corrieron para ver de qué se trataba, pero se detuvieron al momento en que fueron avisados por sus superiores de que se trataba del cantante.

Luego de que ingresaron las camionetas al estacionamiento, los elementos del Estado Mayor que resguardaban dicha entrada, se apresuraron a cerrar la cortina de acero.

"Nos tomó por sorpresa, pensamos que se trataba de otra cosa, ya que se escuchó un frenón y algunos corrieron hasta donde se acercaban las camionetas, pero luego los jefes dijeron que ya en el hotel esperaban su llegada", mencionó uno de los elementos comisionados en el lugar.

Por el detector de metales

Luis Miguel llegó con su comitiva por la puerta del sótano del inmueble como en ocasiones anteriores, pero ésta vez tuvo que pasar, como todos los huéspedes y visitantes, por el detector de metales para seguir las reglas del protocolo de seguridad, informó uno de los guardias a cargo del dispositivo.

Además, el intérprete se alojó en una habitación gran clase ejecutiva, y no en la suite presidencial como acostumbra, porque ésta la ocupó Koffi Annan, Secretario General de la ONU, comentó un vocero del hotel.

El cantante ocupará la habitación de lujo, cuando el Secretario la desocupe.

La habitación ejecutiva a la que llegó el cantante tiene un costo aproximado de 10 mil pesos la noche, y cuenta con jacuzzi, televisor, dos líneas telefónicas, conexión a internet, servi bar con bebidas como whisky, ron, tequila, botellas de agua, jugos y botana.

El vocero dijo que Luis Miguel se mostró accesible y comprensivo ante las medidas de seguridad que se instalaron en el inmueble por motivo de el consenso de Monterrey.

En años anteriores algunas fans reservaron habitaciones cerca de la del cantante para tratar de verlo, sin embargo, en esta ocasión no pudieron hacerlo debido a que el hotel se encuentra ocupado en su mayoría por funcionarios y diplomáticos internacionales que asisten a la ONU.

El jueves por la tarde también se detectó otro incidente con el Estado Mayor Presidencial, pero no fue el cantante sino sus músicos los que hicieron un berrinche cuando los hicieron registrarse en el Hotel Crowne Plaza.

'Vecinos' de lujo

Los "vecinos" que Luis Miguel tiene en el Hotel Quinta Real, están de lujo, vea usted:

- Vicente Fox, Presidente de México
- Ricardo Lagos, Presidente de Chile
- Andrés Pastrana, Presidente de Colombia
- James D. Wolfenshon, presidente del Banco Mundial
- Horst Köhler, director gerente del Fondo Monetario Internacional




Monterrey, México.- Casi no sale del hotel, pero ayer Luis Miguel se dio el gusto de ir al Rey del Cabrito para disfrutar de la cocina norteña.

Llegó alrededor de las 14:00 horas acompañado de sus inseparables guaruras, uno de ellos su inseparable guardia de color, de dos metros de estatura y corpulenta musculatura, a quien le llaman de cariño "big daddy", y que obstaculiza a fotógrafos que tratan de captar a "El Sol".

El artista se reunió con sus amigos en un salón privado en donde nadie tuvo acceso.

"Ni nosotros sabíamos que iba a venir, aquí hicieron una reservación temprano diciendo que era gente del Estado Mayor y por eso se le asignó un salón especial", dijo Jesús Alberto Martínez, propietario del restaurante.

Aseguró que el intérprete llegó con gran sencillez.

"Tú tráeme de todo, es más, lo que tú quieras porque ya sabes lo que me gusta", dijo Luis Miguel cuando le preguntaron qué quería comer.

Para hacer hambre pidió micheladas y tequila, para después disfrutar de parte de lo que le sirvieron: riñonada, cabeza, machitos y pierna de cabrito.

"Comió bastante bien, se veía muy satisfecho", dijo el restaurantero.

Explicó que a la hora de pagar es Luis Miguel quien saca la cartera, porque no es de los artistas que les gusta comer gratis, él pide la cuenta y la paga, no permite que se le den cortesías.

Mientras comía y conversaba, su gente de seguridad entraba y salía del restaurante, todos vestidos de negro, cuidando el ambiente para que nadie lo molestara.

Nadie se percató de la presencia del ídolo, ni siquiera Javier Alatorre, el conductor de TV Azteca, que comía con otras personas en una área muy cercana al artista.

Cerca de las 18:00 horas, el mismo personal del cantante comenzó a meter grandes bolsas de plástico con cabrito adentro, era evidente que se auguraba el momento del retiro.

De pronto, salió el ídolo, y por unos instantes sonrió a sus fans que le gritaron, para inmediatamente subir a la camioneta.

Las pocas fans que tuvieron la suerte de verlo, se quedaron tranquilas nada más de ver la impotente figura de los miembros de seguridad que obviamente se avalanzaron contra el fotógrafo de GENTE!, que sólo intentaba cumplir con su trabajo.




El guardaespaldas de Luis Miguel llevó el pedido.
Foto: Gabriel Garza / Por Alejandro Jasso

Monterrey, México.- Tal parece que después de que el sábado por la tarde salió a disfrutar del platillo típico de Monterrey, el cabrito, ayer Luis Miguel prefirió quedarse a descansar en el hotel en que se hospeda y mandar comprar unas costillas en salsa barbecue.

"Big Daddy", como es conocido el guarura que siempre lo acompaña, salió ayer del Hotel Quinta Real aproximadamente a las 14:30 horas.

Caminando, se dirigió a Plaza Fiesta San Agustín en donde, por cierto, llamó la atención de muchísimos regios.

Aparentemente algunos reconocieron que se trataba del empleado de confianza de Luis Miguel, y para otros no pasó desapercibido por su aspecto: es un hombre de color, robusto y mide cerca de dos metros.

Como si ya trajera una orden expresa de comprar costillas, "Big Daddy" no dudó a qué restaurante entrar y se metió a Las Alitas, que está ubicado en la planta baja del centro comercial.

De acuerdo con información de empleados del establecimiento, fueros 2 kilos de costillas los que se llevó y el total de la cuenta fue de 498 pesos.




Invita a Luismi a obras benéficas
Por Idalia Barrera/El Norte

Monterrey, México.- Luis Miguel tiene su "corazoncito" y está pensando en compartir su fortuna con algunas instituciones de caridad que hay en Monterrey.

El empresario Alberto Santos de Hoyos, quien al igual que su familia lleva una amistad desde hace 10 años con el ídolo mexicano, comentó que hace unos meses invitó al cantante a que conociera lugares en los que él colabora, como La Gran Familia, Andares y Renacer.

"En enero que estuve en su casa de Acapulco le hice ver que era una persona muy afortunada y que debería de compartir su fortuna con los que menos tienen.

"Luis Miguel estuvo de acuerdo conmigo y me dijo que en su momento lo haría", dijo Santos.

El empresario regiomontano comentó que durante su actual estancia en Monterrey el cantante no apoyará ninguna causa porque le gusta estar concentrado en su trabajo.

"Las visitas las hará cuando no esté de gira porque cuando está trabajando se concentra al cien por ciento en lo suyo", agregó.

Santos, quien llegó acompañado de su familia para ver el primer concierto que Luis Miguel dio en Monterrey, dijo que quien es más amigo del cantante es su hijo Alberto Jr.

"Claro, a todos en casa nos gusta su música y él siempre que viene nos regala los boletos para verlo", dijo entusiasmado. Explicó que él para Luis Miguel no es más que el papá de su amigo, pero toda la familia lo aprecia mucho.

"Él me respeta y también me aprecia, pero con el que convive más es con mi hijo Alberto", comentó.

Y aunque también quieren que el artista se sienta como en casa cada vez que viene a Monterrey, dijo que no tenían preparada ninguna fiesta especial para él.

"Lo que pasa es que cuando está trabajando le gusta descansar, generalmente se la pasa encerrado en el hotel", agregó el empresario.

De la relación del cantante con Mariah Carey, dijo que ahí si era cuestión muy personal y él no se metía en eso.

"Pero yo creo que sí le hace falta una pareja y yo creo que ya tiene ganas de ser papá, al menos por lo que he visto", comentó.

Santos recordó que hace poco le tocó ver cómo se le acercaban a saludarlo algunas mujeres con bebés y se dio cuenta que al cantante le llamaban mucho la atención los niños.

"Ya llegó a la edad en que se me hace que está sintiendo el deseo de ser papá y tener un hijo, incluso en esa ocasión les comenté a los dos, tanto a Luis Miguel como a mi hijo, que ya les toca ser papás", agregó sonriente Santos.




De rol por la Ciudad
Héctor Rosas y Gabriel Garza/El Norte

Monterrey, México.- Como la diversión no está peleada con el trabajo, Luis Miguel a provechó cada momento de su tiempo libre en Monterrey para comer, cenar e ir a escuchar música a lugares donde recibió trato de rey.

Desde el viernes en que llegó a la Ciudad, cada uno de sus deseos fueron cumplidos al pie de letra, sin importar el lugar ni la hora, por eso se cerraron discotecas y restaurantes a los que llegó el artista acompañado de su séquito de guaruras, que lo pusieron fuera del alcance de admiradores, fotógrafos y camarógrafos.

Y la última noche de fiesta del cantante no fue la excepción...

Ayer por la madrugada, después de terminar su cuarto concierto en el Auditorio del Parque Fundidora, el cantante fue a cenar con un grupo de amigos al restaurante La Catarina, ubicado en la Avenida Morones Prieto.

"El sábado también estuvo aquí, le gusta mucho venir a cenar y esa noche igual que hoy (ayer) cerramos el restaurante porque él nos lo sugirió para sentirse más tranquilo y cómodo", indicó uno de los empleados del lugar.

"Si cuando él llega hay otras personas en el restaurante no les decimos nada, pero a quienes van llegando ya no los dejamos entrar porque cerramos el lugar", añadió.

Al terminar el concierto del lunes, Luis Miguel fue al hotel Quinta Real, donde estuvo unos minutos, después salió con toda su gente rumbo a La Catarina, a donde llegó cerca de las 00:30 horas y permaneció hasta las 3:30.

"Le dimos el área privada del restaurante para que nadie lo moleste, nos gusta atenderlo bien porque es un visitante que no se tiene todos los días", dijo, "como ya sabíamos que iba a venir le preparamos el lugar con tiempo, incluso hasta corrimos las cortinas de las ventanas para que no fuera molestado".

Cuando el cantante llegó al lugar había pocos carros en el estacionamiento. Al poco tiempo comenzaron a llegar varios automóviles cuyos ocupantes eran los invitados del cantante, mismos que entraron al lugar por la puerta trasera, la misma que usó Luis Miguel.

Algunos de los invitados que convivieron con el ídolo comentaron que Luis Miguel se mostró, accesible, amable, caballeroso y atento con cada una de las personas que compartieron la noche con él.

"Es una excelente persona. Muy tranquilo, no fumó y no ingirió alcohol, sólo agua", contó una de las 10 personas que formaron el grupo de invitados.

Ataviado en un traje oscuro, camisa celeste y gafas, el artista degustó la variedad de platillos que ofrece el lugar, que se especializa en alta comida mexicana.

De entre los platillos del menú, lo que más saboreó fueron las botanas y entremeses que llevan como ingredientes izcamoles, queso de cabra y hoja santa, además probó las quesadillas con cuitlacoche.

"Dijo que le gusta mucho Monterrey; que tiene muy buenos amigos aquí. Nos preguntó que si nos habían gustado los conciertos.

"Con los meseros fue muy amable, los trató con mucha educación incluso hasta se despidió de mano de cada uno de ellos", comentó el invitado.

Al filo de las 3:30 horas, personal del cantante encendió las dos camionetas blindadas en que se transporta, y minutos más tarde el artista salió relajado al lado de su grupo de amigos.

Pero la fiesta no había terminado. La siguiente parada fue en la disco Kambälay, en el Centrito del Valle, donde estuvo aproximadamente 20 minutos escuchando música con sus amistades y tomó sólo agua.

Un regio encuentro

Después de muchos años de no verse, Érika Buenfil y Luis Miguel tuvieron un encuentro en Monterrey.

Ellos habían coincidido antes por cuestiones de trabajo, pero fue aquí donde volvieron a verse, después del concierto que dio "El Sol" el domingo.

"Yo no quiero hablar de esta experiencia porque no quiero hacerme publicidad con esto, así que lo único que puedo decir es que Luis Miguel es un señor en todo el sentido de la palabra, es un tipazo y me dio gusto compartir con él un rato muy agradable", dijo Érika antes de regresar a la ciudad de México.

Aprovechando Monterrey

Luis Miguel aprovechó su estancia en Monterrey para darse gusto comiendo y conviviendo con sus amigos.

° Sábado: El cantante acudió a El Rey del Cabrito a la hora de la comida; cenó en La Catarina y pasó un tiempo en el Restaurante Bar Genoma.
° Domingo: Visitó el Bar Nirvana.
° Lunes y madrugada de ayer: Cenó en La Catarina y visitó el Kambälay.

La mayor parte de su estancia en la Ciudad el cantante se la pasó en casa de su amigo Alberto Santos.




¡Alto! 'El Sol' va a salir
Paula Ruiz y Alejandro Jasso/El Norte

Monterrey, México.- Como si se tratara de un mandatario, Luis Miguel se ha dado el lujo de parar el tráfico en la Ciudad y tener a su servicio una escolta de seguridad que incluye a ocho elementos de SWAT y dos patrullas de Tránsito de Monterrey.

Porque el "rey" lo pidió, desde el viernes pasado fue puesto a su disposición un equipo que lo cuidó durante su estancia en tierras regias con motivo de los cinco conciertos que ofreció en el Auditorio del Parque Fundidora, donde ayer dio el último de sus shows.

Luismi no sólo se hizo del rogar con el público asistente a sus presentaciones, a las que llegó con más de 30 minutos de retraso en promedio, también lo hizo con los agentes de tránsito y los ocho policías que aguardaban su salida para escoltarlo.

El lunes por la tarde, a partir de las 18:30 horas, dos patrullas de Tránsito de Monterrey llegaron hasta las afueras del Hotel Quinta Real donde durmió el cantante. Media hora después arribaron al lugar otras tres unidades, pero de Seguridad Pública del Estado, con ocho policías a bordo.

Ahí, los responsables de cuidar el paso de Micky esperaron hasta las 21:00 horas, cuando éste se dignó a salir rumbo al Parque Fundidora, a pesar de que esa noche el espectáculo estaba programado para dar inicio a las 20:30 horas.

Previniendo la salida del artista, dos de las unidades de Seguridad Pública atravesaron la avenida Diego Rivera para detener el tráfico y dar paso al intérprete.

Lo anterior, aseguró Raúl Maldonado Tijerina, Subsecretario de Seguridad del Estado, no estaba autorizado por la dependencia, ya que la labor de los policías era simplemente resguardar la seguridad del artista, ya que parar el tráfico sólo corresponde a Tránsito.

Sin embargo, en Tránsito de Monterrey aseguraron que los elementos no tenían esa orden.

"A lo mejor en esa ocasión cerraron la calle la gente de Seguridad Pública, pero no estaba en el plan estar cerrando calles para que él (Luis Miguel) pasara. En el caso de nosotros no tenemos ninguna instrucción del cierre de calles", comentó Silvia Treviño, coordinadora de proyección social de Tránsito Municipal.

Seguridad a quien lo pida

Maldonado Tijerina comentó que es común por parte de la dependencia prestar sus servicios a personalidades de la política o del espectáculo que llegan a la Ciudad y que piden su apoyo.

"No es exclusivo de Luis Miguel, cualquier otro artista que tenga la fama que él tiene y a algunos personajes también de la política siempre les damos una escolta, los trasladamos durante su estancia aquí en el Estado de un lugar a otro", explicó el funcionario.

Agregó que le fueron proporcionados dos patrullas con seis elementos de SWAT, aunque el lunes pudo constatarse que había tres patrullas y ocho policías.

"Si ven los elementos de seguridad que están poniéndose en riesgo y requieren de mayor apoyo, nosotros llamamos más unidades en forma provisional, las sumamos al grupo y luego las retiramos", expresó Maldonado Tijerina.

El funcionario criticó la actitud de la guardia personal de Luismi, específicamente el hombre de color de casi dos metros de estatura apodado "Big Daddy", que no deja al artista ni a sol ni a sombra y tiene como táctica encandilar con una lámpara a quien se acerque al cantante.

"Yo considero que eso es un riesgo, me parece a mí que traen una lámpara por ahí para que no le tomen fotos, cosa que yo no veo correcta, eso puede resultar peligroso para los medios de comunicación que en su afán de tener una buena foto los siguen de carro a carro y la lámpara los puede hacer chocar", dijo.


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