El cantante mexicano, Luis Miguel, arribó a la ciudad de Córdoba, donde mañana
ofrecerá en el estadio Chateau Carreras su primer recital en la Argentina.
“Luismi” llegó anoche, a las 22.40, cuando su jet privado aterrizó en el
Aeropuerto Ambrosio Taravella, en el marco de un operativo de seguridad que
contó con media docena de móviles de la Policía de Córdoba.
La llegada del ídolo pasó desapercibida para las fanáticas y periodistas que
se vieron sorprendidos por el arribo anticipado del popular artista.
Sólo las cámaras de Canal 12 y Canal 8 de Córdoba lograron captar la enorme
sonrisa de Luismi, quien llegó desde Chile vistiendo una prolija camisa blanca,
saco negro y un pantalón oscuro.
Los trámites migratorios lo realizó en la sala VIP de la estación aérea que está
ubicada en la periferia norte de la ciudad.
Después partió raudamente en el interior de un vehículo con vidrios polarizados
que era secundado por gran cantidad de móviles policiales.
En un primer momento, el cantante decidió ir a cenar a un restaurante del
residencial barrio Cerro de las Rosas, pero al llegar al lugar y ver a una
veintena de periodistas y fanáticos que lo aguardaban, partió rumbo al hotel
Sheraton, a pocas cuadras del centro.
Luismi durmió en Córdoba en la suite presidencial 1506 y en las afueras se
notó poco movimiento de fanáticas.
El cantante realizará su primer concierto en Argentina, mañana a partir de
las 21 en el estadio Olímpico Córdoba.
El predio estará habilitado desde las 17, y según informó la empresa que
organizó el show, para realizar el espectáculo se necesitó del trabajo de
250 personas, quienes montaron un escenario de 20 metros libres de frente
por 15 metros de alto.