Buenos Aires, 5 Dic (Notimex).- El cantante mexicano Luis Miguel conquistó al
público y a la crítica argentina con la presentación del primero de los cuatro
shows que dará en este país como parte de su gira mundial "33", título de su más
reciente disco.
"Aunque él no lo cantó, lo gritaron ellas: Luis Miguel sigue siendo el rey. El
indiscutido", resumió el diario.
Clarín al reseñar el concierto que el intérprete ofreció la noche del miércoles
en el Estadio Chateau Carreras de Córdoba frente a 16 mil personas.
"Se trató de una celebración erótico-religiosa entre el ídolo mexicano que vino
a festejar sus 33 años con nuevo álbum y miles de mujeres que lo extrañaron
desde su último paso por aquí, en noviembre de 1999", agregó.
Clarín especificó que en un país que sufre las secuelas de una grave crisis
económicas a las admiradoras no les pesó pagar los 70 dólares del boleto "sólo
para verlo, cantar con él y aullar de placer hasta perder la voz".
Aplaudió, también, la calidad técnica del espectáculo, apoyado en seis pantallas
gigantes sobre el escenario y "un sonido diáfano, perfecto", además de imágenes
del Caribe mexicano, flores tropicales y videos del artista.
Los "varios kilos de menos" de Luis Miguel, agregó, favorecieron su imagen,
plasticidad y desplazamientos sobre un escenario en el cual, por primera vez
en Argentina, acarició "las manos extendidas de las felices poseedoras de las
butacas más caras".
El matutino concluyó que en su primer recital en Argentina se comprobó una vez
más "la impecable, potente voz del mexicano de la sonrisa perfecta y se volvió
a escuchar en esta ciudad que, esa noche, durante 100 minutos detuvo su marcha
sólo para oírlo".
Por su parte, La Nación aseguró que "fueron cien minutos de alto impacto. Un show
a la medida de una estrella que no sólo brilla por su voz, sino también porque
ofrece una puesta escénica de calidad superior, en la que se miden con obsesión
todos los detalles".
Señaló que el sonido fue impecable, los colores estridentes y los efectos
visuales perfectamente sincronizados para un espectáculo que comenzó en el
escenario y se extendió a todo el estadio.
El espectáculo fue equilibrado, agregó, "más pop que en los últimos tiempos,
pero sin descuidar su perfil de romántico empedernido".
Además, parecía como si el cantante "hubiera reservado toda su energía para
el show, en escena se lo vio contento, afectuoso y de buen humor".
El cantante brindará este viernes el primero de tres conciertos programados
en el Estadio Vélez, en Buenos Aires, frente a 50 mil espectadores.