Durante los 23 años que llevo escoltando la carrera artística de Luis Miguel,
he pasado por todas las etapas de admiración, desde juez implacable hasta
fanática obsesiva. En el camino, he comprado discos, dedicado canciones,
grabado especiales de su música, escrito algunos artículos, asistido a sus
conciertos y odiado a Daisy Fuentes, Mariah Carey y Sofía Vergara
(entre otras).
El pasado lunes, en la Arena del Gwinnett Center, asistí
nuevamente a uno de sus conciertos y, al igual que las veces anteriores,
sin moverme de mi puesto, disfruté del show de principio a fin, en silencio
y con una sonrisa permanente. Con el recinto lleno, una vez más Luis Miguel
demostró que lo que sabe y lo que le gusta es cantar. Claro que a mucha
gente le gusta cantar, desde las personas que participan en “El Chacal
de Sábado Gigante” hasta Luciano Pavarotti. Pero, ¿Qué hace que Luis Miguel
venda discos, continúe ganando admiradores y reúna a miles de personas
para cada una de sus presentaciones... Todo esto durante más de 20 años
y en un género considerado ‘superficial’?
En mi opinión, LuisMi, desde que le bautizaron como “El Sol”, se ha dedicado
en cuerpo y alma a su carrera, y ahora, a los 33 años de edad y con un
archivo de éxitos que no entran en su repertorio, viaja nuevamente
victorioso presentando su más reciente disco y su nuevo espectáculo
por todo el mundo. Siempre, pero siempre, entre cualquier grupo de
personas comentando sobre música, hay alguien a quien le gusta opinar
sobre la personalidad de Luis Miguel... en contra, por supuesto.
La mayoría de comentarios giran alrededor de su antipatía, arrogancia,
prepotencia y cosas por el estilo. Yo me pregunto (sin ser experta en canto)
si hay otro cantante latinoamericano de pop romántico que cante mejor que
Luis Miguel. Sinceramente, creo que no. Es verdad que no le gusta dar
entrevistas, que habla poco y que protege con obstinación su vida privada.
¿Y no es ese su derecho? Luis Miguel, siempre impecablemente presentado,
reparte lo que el público paga por ver y escuchar: Un cantante que con
energía, entrega y gusto interpreta sus canciones con pulcritud, gracias a
la incomparable voz que ha educado disciplinadamente desde su niñez.
Y además es buen mozo, varonil y tiene una sonrisa que “mata”. Su personalidad
no está en la balanza, porque es algo que pocos descubrirán a fondo y juzgarán.
Esa es la verdad, y lo demostró ante miles de personas la noche del lunes
en Atlanta.
La voz de sus admiradores -Thais Rendón (Venezuela) “Para mí es lo máximo.
Como Luis Miguel no hay nadie, es y será el mejor. Es un espectáculo de primera”.
-Orlando Moreno (México) “Estuvo bien, nada más hizo falta el mariachi para
agarrar más calor”. -Elizabeth Cardona (Colombia) “Me gustó muchísimo,
definitivamente es el mejor cantante en su género”. -Yesenia (Honduras)
y Lewis Williamas (USA) Ella: “Fue increíble y espectacular. Una energía
y una voz extraordinarias que sin duda me impresionan”. Él: “Su voz es
increíble, mejor de lo que jamás hubiera imaginado. Uno de los mejores
espectáculos que he visto en mi vida”.