El cantante mexicano Luis Miguel se sobrepuso al frío y a una pertinaz lluvia, gracias a su voz, un
enorme despliegue tecnológico y a su capacidad para manejar el escenario para brindar un espectacular
concierto en Bogotá.
El cantante convocó a cerca de 14 mil personas, un poco menos de las que se esperaba, en una noche de
miércoles muy fría que sólo logró calentarse gracias al talentoso artista mexicano, quien tuvo una
permanente comunicación con su público.
En el estadio El Campín el artista demostró porque ha sido catalogado, junto con su espectáculo, como
uno de los mejores del mundo.
Tres pantallas gigantes, juegos espectaculares de luces, un sonido de gran calidad y un grupo de músicos
de mucho talento hicieron del concierto uno de los eventos más impresionantes de los últimos tiempos en
la capital colombiana.
Sin embargo, también hubo decepciones entre los asistentes, no sólo por la lluvia sino porque el
artista mexicano no cantó La Bikina, uno de los temas preferidos por los colombianos.
El concierto se inició con la canción `Vuelve' de su álbum 33 que permitió a Luis Miguel mostrarse
como un cantante maduro que sabe como llegar a la gente y apoderarse de sus sentidos.
Tal como se esperaba, el evento fue muy puntual, comenzó con una rigurosidad y entrega propia de los
grandes espectáculos.
Luis Miguel proyectó una gran imagen gracias a su elegancia, pues estuvo vestido con su tradicional
traje oscuro y corbata, y a la seriedad con la que asume su trabajo.
Pese a la gran organización la prensa tuvo problemas para cubrir el evento, pues periodistas,
fotógrafos y camarógrafos quedaron muy lejos del escenario.
En este show trabajaron unas 400 personas de logística, 600 policías, seis médicos, cuatro ambulancias,
60 auxiliares de enfermería para atender a un público que superó las 14 mil personas.
Aunque como es su costumbre Luis Miguel no ofreció ruedas de prensa, ni divulgó el hotel en que se
hospedó, sus fans no requirieron más incentivos que su presencia para acudir en masa al concierto
de quien consideran un símbolo sexual.
En Bogotá el artista mostró porque se ha logrado obtener trofeos Billboard y Grammy y porque ha sido
el cantante que más noches seguidas ha llenado el Auditorio Nacional de Ciudad de México, al hacer 24
presentaciones.
Ahora Luis Miguel y las 76 personas que viajaron con el en tres aviones privados, así como 60 toneladas
de equipos, 70 luces robóticas, las pantallas y sus efectos especiales viajarán a la ciudad de Medellín
para cerrar el 23 de octubre su gira en Colombia.