Faltaban pocas horas para que Luis Miguel subiera al
escenario del Estadio San Carlos de Apoquindo cuando se
dio a conocer la noticia: el show que tenía programado
para ayer a las 21 horas se aplazó para hoy, a las 21.30,
en el mismo lugar.
Según informó DG Medios, productora responsable del evento,
el cambio se debió a que "la producción tuvo problemas de
coordinación con los tiempos de montaje del escenario".
Un alto funcionario de la compañía agregó que "el artista
estaba listo para cantar, pero tuvimos inconvenientes.
De hecho, podríamos haber realizado el concierto más tarde,
pero se aplazó un día para que todo saliera bien". Sobre
los problemas que pudieran detonarse con la venta y
devolución de las entradas, el mismo ejecutivo señaló:
"Existe una cláusula que indica que un concierto se puede
aplazar 24 horas si es por fuerza mayor".
Otra fuente cercana a la producción del recital del
artista mexicano explica que era "casi imposible" montar
en pocas horas la infraestuctura del escenario en San
Carlos de Apoquindo. "Es un show demasiado grande. El
escenario que el cantante utilizó en la gala en Espacio
Riesco (el miércoles por la noche) se terminó de desmontar
cerca de las cinco de la madrugada del jueves. A las siete
de la mañana se debía empezar a montar en San Carlos y
los técnicos están reventados. Si se hubiera realizado
hoy (anoche) el show, Luis Miguel no podría haber hecho
ni siquiera prueba de sonido", agregó.
Finalmente, el concierto de mañana en Viña del Mar se
realizará sin cambios.