SANTIAGO, noviembre 29.- El Luis Miguel que subió anoche al escenario
montado en el estadio San Carlos de Apoquindo, estaba extasiado. Así tal
cual.
Luego de la postergación del concierto del jueves su expectación era
mayor y al parecer su ansiedad por actuar también . El artista comenzó
su show con “Vuelve” tema de su último disco 33 sin despegarse un minuto
la sonrisa de su cara y luciendo casi con orgullo su nueva dentadura.
Tras seguir con Amor, amor, amor, Ahora que te vas, Eres, y Perfidia,
vino su esperada explicación: “Finalmente estoy con todos ustedes. No me
dejaron. 24 horas más tarde, quiero agradecerle a cada uno”.
Tras eso, por primera vez en muchos años, Luis Miguel se dedicó a escuchar
por varios segundos el tradicional canto de ‘mijito rico’. Este Luis Miguel
estaba pasándolo bien, sin los recurrentes problemas de retorno que tanto
le molestaron en su gala del miércoles. Luego siguió sus palabras diciendo:
“Quiero decirles claramente que no les fallaría y eso ustedes lo saben”.
Tras el breve discurso con sus fans siguió su recorrido musical con O tú
o ninguna, y aquí vino otra sorpresa de la noche. El mexicano recibía
atento los ramos de flores que le llevaron sus fans y una niña causaba
su envidia al ser la única afortunada que sacó al escenario.
De ahí vinieron los recuerdos de temas de hace 15 años. Recordó que eran
los tiempos en que estaba cambiando la voz y aprovechó de recordar a su
padre fallecido a quien le agradeció la inspiración para grabar temas
como palabra de honor y no me puedes dejar así
Pero quedaba aún algo mejor. Luis Miguel se notaba tan relajado que
durante el tema Te propongo esta noche decidió tirarse de rodillas al
suelo haciendo movimientos pélvicos que hicieron enloquecer a sus fanáticas,
para luego terminar acostado sobre el escenario. Se notaba que lo estaba
pasando bien.
El show de anoche, demostró que Luis Miguel sabe como consentir a sus
seguidoras y hacer que ellas lo disfruten tanto como él.