
Su imagen ha madurado, aunque sin perder ninguno de los rasgos que lo identifican
como símbolo sexual. Aquel Luis Miguel adolescente de cabellera leonina y camisas
llamativas ha cambiado varias veces de piel. El nuevo Luis Miguel luce un sobrio
traje negro, y ha superado aquella sonrisa pícara con la que conquistó en la
década de 1990, por una expresión más serena.
Bajo su nuevo antifaz de Casanova golpeado por los juegos del amor, Luis Miguel
le sigue cantando al sentimiento que mueve al mundo. Baladas inéditas de firmas
tan ilustres como Armando Manzanero, Kike Santander y Juan Luis Guerra enriquecen
el álbum.
No hay duda de que el sello Luis Miguel ha quedado impreso en 33 --producción de
WEA Latina-- con una mezcla de sonidos y matices propiamente únicos de la voz y
el talento de este ídolo, que también asume los papeles de productor y arreglista,
dándole tonos autobiográficos a algunas de las composiciones.
Sin embargo, su estilo, hoy carente de sorpresas y basado en una fórmula exitosa,
es un arma de doble filo para el cantante, que se aferra a un sonido ya labrado
mientras sus colegas contemporáneos experimentan con nuevas fusiones musicales.
Un te amo, tema de Armando Manzanero con el que comienza 33, nos remonta al
sonido de la trilogía de Romances en la que Luis Miguel incursionó con éxito en
el género del bolero. A éste le siguen temas como Con tus besos y Eres, cuyo
estilo uptempo, de rimbombantes arreglos musicales y coros de trasfondo se
remontan al Luis Miguel de la década de 1980, el de Cuando calienta el sol
y Será que no me amas, salpicándolo así con este sabor retro de sus primeros
éxitos.
Sin embargo hay piezas en las que el estilo romántico es bienvenido. Por ejemplo,
Devuélveme el amor, de Kike Santander, conmueve con su nostálgica búsqueda del
amor perdido, y Qué tristeza, de indudable cuño Manzanero, es un bello lamento
sobre una unión que se deshizo. También del compositor mexicano de Somos novios,
Nos hizo falta tiempo le reprocha al calendario: ``Nos hizo falta tiempo de
caminar la lluvia/ de hablar un año entero/ de bailar tú y yo un bolero/ mira
que hizo falta tiempo''.
Otros temas son más de corte experimental, como el primer sencillo Te necesito de
la autoría de Juan Luis Guerra, donde se bifurcan, no accidentalmente, las dos
corrientes más fuertes del disco: el estilo uptempo y el romántico bolero,
logrando un sonido intermedio que resume eficazmente el aura de 33.
Te necesito ya se ha colocado en los primeros lugares de ventas en países como
Chile y Uruguay (número uno), México y Argentina (número dos). De acuerdo a la
revista Billboard, Te necesito también se ha coronado como el número uno en
Estados Unidos.
''Tiene un estilo mucho más movido que los boleros clásicos de Luis Miguel, pero
al parecer eso era lo que el público quería porque siguen pidiendo el tema
incansablemente'', dice Nancy Elías de la emisora Romance 106.7. Mientras
que Qué hacer, una balada ''cortavenas'' de la autoría de Edgar Cortázar y
Luis Miguel, concluye el disco con un susurro de guitarras. Susurro que se
oirá próximamente en el American Airlines Arena, cuando el ''Sol de México''
se presente en Miami mañana y el sábado 15 como parte de una extensa gira
promocional por Estados Unidos y Puerto Rico.
Por otro lado, Javier Romero, presentador del popular Hit Parade de América
de Amor 107.5, dice que ''en este disco Luis Miguel no ha hecho nada nuevo'',
pero agrega que el ídolo mexicano no tiene por qué ''experimentar con el
éxito.'' Romero, que describe 33 como un ''regreso al pop'' para el cantante,
le da a la producción un puntaje de cuatro (de cinco posibles puntos) y
añade que en Te necesito Luis Miguel ''mostró nuevamente su calidad
interpretativa'' y le pareció interesante su colaboración con Juan Luis
Guerra en este tema.