El “Sol” salió anoche en Tibás. Quienes deseaban verlo tuvieron que esperar, algunos desde las 6 a.m.,
cuando los seguidores más fieles de Luis Miguel llegaron al estadio Saprissa para tratar de quedarse
con los mejores campos.
La noche colaboró: a las 8:45 p.m., ya no llovía ni una gota, pero “Luismi” tampoco aparecía por ningún lado.
Para entonces, el público ya había silbado y gritado varias veces exigiendo verlo.
A las 8:54 se apagaron las luces... Gritos... A las 9 en punto se encendieron las tres pantallas gigantes
colocadas detrás del escenario y en las cuales se vieron imágenes del mar, de fuego y de inmediato ¡Luis Miguel!
Más gritos...
El artista, impecable: traje entero negro, camisa blanca.
Y volvió
Su oferta musical empezó con “Vuelve”, del disco “33”, el que le da nombre a la gira que lo trajo a Costa Rica.
Después llegaron “Amor, amor, amor” y “Ahora que te vas”. Para ese momento, la gente (sobre todo las mujeres)
estaban como hipnotizadas viéndolo. Él siempre sonriente, simpático.
Y la noche siguió con “Mujer”, el bolero aquel de “mujer, si puedes tu con Dios hablar...”, al cual el artista
le hizo un arreglo.
Atraído por gente de las filas delanteras se acercó para recibir dos ramitos de rosas.
“Muchas gracias Costa Rica. Siempre es un placer estar aquí después de tantos años. Gracias por aguantar la
lluvia y todo”. Más aplausos, más gritería.
Ticooos, tiiicoss
Como la noche de este miércoles estaba repartida entre el concierto y el partido de la Selección en Canadá,
hubo un momento en que las pasiones se mezclaron.
Cuando los costarricenses hicieron el primer gol, muchos lo cantaron. Y desde algún punto del estadio empezó
a subir el “oe, oe, oe... tiiicos, tiiicos”.
Luis Miguel, sorprendido, parecía creer que la cosa era con él. Bueno, no tenía por qué saber que a esa hora,
más de uno estaba en el estadio queriendo estar frente a un televisor. Aunque muchos llegaron al Saprissa
armados esos teles pequeños.
El espectáculo siguió: el mexicano regala “Devuélveme el amor”. La gente hace silencio. La calma solo se
rompe cuando sus seguidoras convierten deseos en gritos y se desgalillan.
Claro, y se volvieron a escuchar más alaridos cuando la Selección hizo los otros dos goles de la velada.
Se entregaron
Tras varios minutos, Luis Miguel logró que el público rompiera el hielo, y fue con el tema “Dame tu amor”,
gracias al cual la gente se puso de pie para no sentarse más.
Luis Miguel tiene la virtud de llevar al público de la euforia a la melancolía. Y eso ocurrió esta noche,
en la cual tampoco faltaron los popurrís.
“Ahora sí, les voy a cantar algo que cantaba cuando tenía 15 o 18 años. Vamos a ver si las recuerdan”, dijo
antes de soltar “Palabra de honor”, “La incondicional” y “Entrégate”, entre otras.
Gracias a esa mezcla, el mexicano terminó de echarse a la gente a la bolsa. Todos las cantaron con él.
Cuando terminó este bloque las luces se apagaron, los músicos tocaron durante unos dos minutos y “Luismi”
desapareció. Reapareció cambiado: camisa negra y saco de terciopelo. En el último bloque sonaron temas
como “Cuando calienta el sol” y “Ahora te puedes marchar”.
A las 10:30 p.m., la noche seguía siendo suya: “el Sol” seguía brillando.