El Paso— En noche de luna nueva, El Sol deslumbró a los paseños. Respaldado de
sus éxitos de antaño, sus romances y baladas, Luis Miguel conquistó anoche a los
cerca de siete mil fanáticos que se dieron cita en el Don Haskins Center, para
disfrutar de su voz y presencia.
Animado y sobre todo complaciente con su público, el astro que dijo estar
celebrando no solo 33 años de vida sino un rencuentro con sus viejos amigos
de El Paso, hizo un recorrido musical que abarcó sus 20 años de carrera.
Ataviado con un traje negro que resaltaba su recuperada figura, Luis Miguel
irrumpió de entre las tinieblas que en punto de las 8:48 de la noche se apoderaron
del escenario para interpretar “Vuelve”, tema de su nuevo disco “33”.
El furor y los gritos no se hicieron esperar. “Amor, Amor, Amor” encendió el
ánimo del público que disfrutó el concierto a través de tres pantallas gigantes
colocadas a espaldas del artista.
Alumbrado por ocho cañones de luz y flotando sobre una nube de humo artificial,
Luismi mostró su lado más romántico con “Nos Faltó el Tiempo”, tema de Armando
Manzanero que pese a no haber llegado aún a la radio fue coreada por el público
reunido anoche.
“Perfiria” y “Eres”, siguieron en el repertorio del cantante que se hizo acompañar
de dos coristas y siete músicos, algunos de los cuales lo acompañan desde hace más
de una década en sus discos y giras.
“Devuélveme el Amor”, balada de su nuevo disco, dio inicio a un segmento romántico
que incluyó sus éxitos “Por Debajo de la Mesa”, “No se Tú”, “Cómo Duele” y “O Tú o
Ninguna”, temas con los que dio muestra de su calidad interpretativa.
La euforia llegó de nuevo con “Dame tu Amor”, “Sol, Arena y Mar” y “Suave”,
canciones que hicieron levantarse de sus asientos aún a los asistentes de mayor
edad.
Después de interpretar “Un te Amo”, Luis Miguel se refirió a su padre, el cantante
Luisito Rey, al recordar que fue él quien lo alentó a seguir cantando.
“Hace más de 15 años que canté estas canciones con las que sufrí el cambio natural
de mi voz. Mi padre me dijo que debía seguir cantando porque sería algo importante
para mi... hoy se lo agradezco porque si no hubiera sido por él, no disfrutaría de
sus aplausos”, dijo para dar paso al popurrí que incluyó “No Me Puedes Dejar Así”,
tema con el que alcanzó los primeros lugares de popularidad en 1983 y “Palabra de
Honor”, de 1984.
En un gesto inusual, Luis Miguel permitió que una joven del público traspasara la
barrera de seguridad y se acercara al escenario para besarle la mejilla y las
manos, acto que arrancó suspiros, envidias y aplausos de sus cientos de admiradoras
ahí reunidas.
Después de cantar sus éxitos “Entrégate” y “La Incondicional”, el ahora novio de
la conductora Myrka de Llanos abandonó por unos instantes el escenario para un
cambio de ropa que incluyó un pantalón gris, así como una camisa negra y un saco
de terciopelo negro que arrebataron los gritos de las asistentes al concierto.
“Con tus Besos”, “Nos Hizo Falta Tiempo” y “Qué Tristeza”, las tres de su nuevo
disco, fueron el preámbulo para el segmento más coreado y aplaudido de la noche
y que incluyó los temas “Mucho Corazón”, “La Media Vuelta” y “Amorcito Corazón”,
con los que el cantante manifestó su orgullo mexicano.
Dispuesto a interactuar al máximo con sus admiradores, Luis Miguel brincó y bailó
sobre las bocinas laterales al escenario y dejó que sus fanáticas le tomaran de
la mano y le obsequiaran algunas flores.
Ya en el clímax de la noche, el artista hizo estallar al público paseño y juarense
con “Cómo es Posible”, “Será que no me Amas”, “Te Propongo” y “Ahora te Puedes
Marchar”. Como si la euforia existente hasta ese momento fuera poca, el artista
nacido en Puerto Rico pero naturalizado mexicano recordó “La Chica del Bikini
Azul” e “Isabel”, temas con los que se despidió y dio por terminado el espectáculo.
Pero su público quería más y luego de un par de minutos de gritos y aplausos, el
cantante reapareció en el escenario para interpretar el primer sencillo de su
más reciente disco, “Te necesito” y demostrar con ello que ni las críticas a su
trabajo, ni su insistencia de seguir grabando boleros y baladas pop pueden
eclipsar el sol que lleva adentro.