Laredo, Estados Unidos (5 noviembre 2003).- Existen 33 buenas razones para no
dejar de ver a Luis Miguel en concierto, bueno, casi casi resulta imposible.
Y es que la oferta de escucharlo cantar en vivo, de ver su envidiable bronceado
y su indiscutible galanura, además de recordar viejas canciones y también las
nuevas, es el pretexto idóneo para ser partícipe de su gira 33 y del que
evidentemente echaron mano cerca de 10 mil fanáticos que atestiguaron la
presencia de Micky en el escenario del Laredo Entertainment Center.
El canto de "El Sol" mexicano eclipsó al público, joven, maduro y de la tercera
edad, que llenó las butacas del centro de espectáculos, quienes gozaron de los
boleros, las baladas y los temas rítmicos que integran su amplio repertorio.
Su aparición en el escenario fue a eso de las 20:48 horas, pero no llegó solo,
estuvo acompañado de nueve músicos y dos coristas que le ayudaron a que su
presencia se luciera aún más.
Parecía feliz, a lo lejos se pudo observar su impecable dentadura blanca que
constantemente enseñaba por sus constantes sonrisas coquetas que dirigió a
la audiencia.
Aunque también es cierto que la noche del martes Luismi dio uno de sus mejores
conciertos, se le notó un poco desesperado porque durante una gran parte del
show estuvo haciendo señas a sus músicos que sólo ellos se entendían porque en
cuanto al público se refiere, ellos sólo se dedicaron a deleitarse con su
presencia.
Porque el motivo de su gira 2003 que continuará el 2004, Luis Miguel la programó
para encontrarse con sus fans de siempre y los que se han sumado en los últimos
años, fue también para presentar en vivo y en directo los temas que comprenden
su más reciente producción 33 que da también título a la gira.
Cantó "Un te Amo", "Con Tus Besos", "Devuélveme el Amor", "Nos Hizo Falta Tiempo",
"Eres", "Qué Tristeza" y "Vuelve", éstas de su nuevo álbum, pero lo mejor fue
cuando recordó con un popurrí "La Incondicional", "La Chica del Bikini Azul",
"Entrégate", "Palabra de Honor" y "No Me Puedes Dejar Así", canciones que provocó
un coro multitudinario.
El momento más movido fue cuando interpretó "Cómo es Posible Que A Mi Lado",
"No Culpes a la Lluvia", "Te Propongo Esta Noche".
Aunque en varias ocasiones se acercó un poco al público para rozar con sus dedos
las manos de algunas chicas, claro siempre resguardado por sus guaruras, quienes
le cuidaron las espaldas, la gran afortunada de la noche fue una niña de escasos
5 años, quien obtuvo no sólo una sonrisa, sino un beso de Luismi, quien a su vez
recibió de la pequeña un muñeco de peluche.
Pero además del muñeco, el cantante fue sorprendido con un regalo muy especial de
una de sus desinhibidas fans, ya que cayó a sus manos una tanga de hilo dental
color rojo al tiempo que entonaba "Cuando Calienta El Sol".
Ve por qué no hay 33 buenos motivos y hasta más para no dejar de ver a Luismirey
en el escenario, ya que regala una hora y media de canciones, baile, sonrisa,
voz y talento.