Guadalajara, México - Miles de historias distintas, pero con la misma emoción de
ver a Luis Miguel en concierto, fue lo que reunió a niños, jóvenes y adultos ne
el Estadio 3 de marzo.
Algunos llegaron ayer a las 6:00 horas para apartar el mejor lugar, otros se
turnaron en grupos, y hasta hubo algún despistado que viajó de Monterrey para
disfrutar del concierto sin saber que estaría en su Ciudad al día siguiente.
Su común denominador fue la emoción y el las altas expectativas de presencia el
mejor concierto de Tour 33 de "El Sol".
La primera de la fila
Llegar a las 6:00 horas fue el costo para que Claudia Alejandra, de 18 años,
fuera la primera en la fila, y aseguró que si no hubiera sido por el frío, se abría
quedado a dormir un día antes a las afueras del Estadio 3 de Marzo.
Ayer fue la primera ocasión en que esta estudiante de negocios internacionales
pudo ver a Luis Miguel en vivo, una ilusión que afirma tener desde "antes de haber
nacido".
"A mi mamá le encanta Luis Miguel y desde que estaba chica ella me metió el gusto
por él. Estoy muy ilusionada y por lo que he escuchado, los conciertos pasados han
estado muy padres, espero que este no sea la excepción.
"Cuando llegué no había nadie. A las 6 de la mañana sentí que ya se me hacía
tarde".
Le enseñó 'chón'
Las fans de hueso colorado, como Rocío Solórzano, estudiante de mercadotecnia de
20 años, son capaz de todo, así que ella le enseñó su "chón".
Además de ser una de las tempraneras (a las 9:00 horas) que arribó a las afueras
del estadio en el que se presentó el "Sol", aseguró que su historia con Luis Miguel
no es tan eufórica, pero que la mantenía inquieta el hecho de ser testigo de su
show.
"Sería capaz de cualquier cosa contar de verlo. Me atreví a venirme desde
temprano a pesar de que no me gusta mucho. Si lo tuviera de frente, lo primero
que le diría sería preguntarle cómo le hace para tener ese bronceado".
Acompañada de 10 amigos más, Rocío se preparó desde temprano para ser la primera,
en la sección de graderías, que entrara al recinto.
Todo por la novia
Miguel Torres llegó con dos de sus amigos desde las 9:00 horas para apartarle un
buen lugar a su novia, quien llegaría hasta más tarde.
Luis Miguel no le gusta mucho, pero por su novia fue capaz de ir a verlo ya en
una ocasión, pero esta vez le tocó madrugarle, con tal que su chica tenga el
mejor lugar para verlo.
"A mi la verdad no me gusta. Bueno, me gustan algunas de sus canciones, pero más
bien es por mi novia. Si ella me lo pide yo sería capaz de hacer cualquier cosa
con tal de que lo vea", explicó con rostro de aburrimiento.
De 'pinta'
Parece que a Galia García se lo perdió la escuela...en vez de llegar a clases y
después a su trabajo, la pedagoga de 22 años terminó formándose en la fila para
entrar al 3 de marzo.
Fanática declarada desde los 14 años de edad, asegura que Luis Miguel nunca ha
dejado de ser su "súper hit".
"Yo soy fan de él desde que tengo como 14 años, siempre ha sido mi súper hit. Lo
que siempre me ha gustado de él es la preparación que tiene, el profesionalismo
en los conciertos, el cuidado con el que los hace y su voz que es inigualable",
dijo García.
"Haría lo que fuera por tenerlo enfrente, hasta me encuero (risas), no, de hecho
hasta pensaba venir a acampar aquí para ver si lo veía cuando llegara a ensayar.
Si lo tuviera enfrente yo creo que me quedaría sin voz, no podría decirle nada,
solamente con verlo de cerquita, con eso me bastaría".
Pasión 'heredada'
Concepción Núñez y Concepción Alonso, madre e hija, comparten entre muchas otras
cosas, el amor por Luis Miguel y el gusto de escuchar cada una de sus canciones,
y por ello llegaron desde las 8:00 horas para estar en el mejor lugar para ver
el espectáculo.
Núñez asegura que ha seguido los pasos del cantante desde que él estaba pequeño,
mientras que Alonso se ha encargado de nutrir ese gusto con los nuevos lanzamientos
del cantante.
"Yo lo sigo desde que era chiquito y para mi edad, pues ya lo conozco desde hace
mucho tiempo y me gustan mucho sus canciones, a ver ahora con su disco 33 a ver
qué pasa", comentó la enfermera Ñoñez.
"La última vez que vino aquí también vine a verlo. Yo espero que este concierto
esté mejor, porque como que este disco está muy lentito, me gustó más el pasado,
pero vamos a ver cómo se escucha hoy".
Espera en relevos
Dos horas cada quien. Así fue la dinámica que se plantearon Claudia Zamorano y
Marco junto con otros ocho amigos más, para apartar su lugar en la fila que les
permitiría el acceso al concierto.
Llegaron desde las 10:00 horas, pero los turnos empezaron desde las 8:00 horas, y
gracias a eso, el grupo de amigos fue el primero de la fila en la sección
preferente, a pesar de que estaba numerada.
Sin marido, mejor
Ayer, Bertha Vallejo, de 24 años, abandonó Colima y a su esposo para asistir a lo
que fue "la primera infidelidad de su vida".
"Dejé a mi marido para venir a ver al novio", reveló Vallejo, "Le dije a mi esposo
que se portara bien, mientras yo estaba con Luis Miguel".
Desde su ciudad viajó sola en camión para oír en vivo, por primera vez, al
intérprete que tiene 10 años admirando. y al mismo que percibe más atractivo a
pesar de los años y del implante de cabello.
No hay "Sol" en Los Cabos
No fue el mar el pretexto para vacacionar, pues en Cabos San Lucas, donde viven
Karina Martínez, de 26 años y su novio Marco Sánchez, de 27, es lo que sobra.
Pero lo curioso es que su sol sólo broncea, y el de Guadalajara, "ayer cantó".
Explican que donde viven tienen mejores playas que Jalisco, pero que Luis Miguel
Jamás ha dado un concierto ahí. Nunca lo habían visto actuar, sólo una vez lo
vieron en vivo cuando el cantante y su ex novia Mariah Carey, fueron a bailar
al antro Squid Roe de Los Cabos.
"Allá lo que se oye es rap, pero jamás boleros, por eso decidimos venir a escuchar
un poco de música romántica", dijo Sánchez.
El regio despistado
Para despistados...el regio Salvador Manzano de 17 años, quien viajó en avión desde
Monterrey para ver a Luis Miguel ¡Y nunca se enteró de que estaría en su tierra
hoy!.
"No soy ningún maricón y todos los discos son de mi familia, pero lo que realmente
valoro en él es su voz, no importa lo que nadie me diga".
De haberlo sabido, lo que gastó en avión, comidas y hospedaje, de seguro le hubiera
alcanzado para asistir a los cuatro concierto de "El Sol" en Monterrey.