www.LuisMiguelSite.com - Sitio No Oficial

Sale 'El Sol' por la noche

Por Silvia Oviedo y Eduardo Castañeda / Mural
02/20/2004

Monterrey, México - Después de ofrecer el domingo su tercer concierto en Monterrey, Luis Miguel fue a cenar con algunos miembros de su equipo al restaurante El Granero Grill.

El cantante arribó al lugar a las 23:40 horas, sólo una hora después de haber terminado su presentación en la Arena Monterrey y fue ubicado en un área especial, delimitada por biombos.

"Se la pasó muy bien, estuvo encantado con el lugar. Lo ubicamos en el comedor de abajo para que no lo molestaran", explicó Agapito González, capitán de meseros del restaurante.

Aunque la mesa era para ocho, sólo se ocuparon siete lugares, dijo el capitán, pues uno era para Myrka Dellanos, quien nunca llegó.

"Estuvo con ingenieros de su equipo, según estaba esperando a Myrka, pero no llegó", indicó.

Según González, Luismi probó de todo: entremeses, platillos de mariscos y cortes de carne, acompañados de micheladas.

"Comió un 'atropellado', que es carne seca guisada con salsa, una de las especialidades de la casa, que es calamar relleno de cangrejo con salsa de anguila, también hongos portobello rellenos de camarón y cangrejo", contó.

"También pidieron al centro unos pulpos al jalapeño, champiñones con huitlacoche, una agujas de rib eye, setas con pimiento morrón al olivo y arrachera y de bebida tomó unas micheladas con cerveza Corona".

Después de la cena vino el postre especial de la casa, y un anís.

"De postre comió una combinación de fresas, cerezas y mango flameados acompañados de helado de vainilla y un anís Chinchón dulce", mencionó.

El cantante estuvo acompañado por su guarura, "Big Daddy", y otros elementos de seguridad.

"Varias personas de las que estaban ahí intentaron saludarlo, pero la seguridad que Luis Miguel traía no los dejó", señaló González. Con el personal del restaurante, Luismi se portó de lo mejor, señaló, pues estuvo accesible y cortés.

"Se portó súper, yo tenía otra idea, pensé que era muy cortante, muy sangrón y nada, es todo lo contrario, estuvo muy contento", dijo el capitán.

"La propina estuvo excelente, no hay queja al respecto, al contrario. Quien se encargó de pagar la cuenta fue una de las personas que vienen con él, su brazo derecho", afirmó González.

Dos horas después, el personal del restaurante sacó un par de sombrillas para cubrir a "El Sol" de una lluvia de flashazos y poder ingresar a su camioneta sin ser captado.

Minutos más tarde y con los guardias dirigiendo linternas a fotógrafos y camarógrafos, Luis Miguel abandonó el local a toda prisa para volver al hotel donde se hospedaba, al filo de las 2:00 de la madrugada.

El guarura 'baja la guardia' Cuatro fans adolescentes fueron lo suficientemente hábiles para "desarmar" a uno de los guardias personales de Luis Miguel.

El guardaespaldas, de origen estadounidense, aceptó tomarse una foto con las seguidoras e intercambiar direcciones de correo electrónico, pero eso sí, una vez que "El Sol" salió, olvidó la camaradería y no les permitió acercase a él.

Cerrar