MIAMI, Estados Unidos - El cantante mexicano Luis Miguel deslumbró anoche con
los destellos de su calidad vocal y carisma a un público encabezado por la familia
de su novia Myrka Dellanos en el primero de sus dos conciertos programados en
Miami, Florida.
Con capacidad para 20 mil personas, la Arena American Airlines lució casi llena
para el recital del artista, quien a diferencia de otras giras estuvo más
comunicativo.
Aunque quedó complacido con el concierto de casi dos horas, el auditorio pareció
querer más boleros y baladas pop del mexicano pues, en vano, al final pidió con
ovaciones el regreso de su ídolo.
Vestido con elegante traje oscuro, Luis Miguel apareció, acompañado por una decena
de músicos y dos coristas, en la escenografía que semejaba el atrio de un templo
griego.
Junto con familiares, en primera fila se encontraba Myrka Dellanos, residente de
esta ciudad donde conduce un programa de televisión, y a quien desde hace meses
se relaciona sentimentalmente con el astro latino.
El artista conocido como El sol arrancó su actuación con un tema de su nuevo álbum,
33, del cual ofreció Devuélveme el amor, Un te amo y Eres, entre otras melodías.
Sin embargo, entre el público compuesto por latinos y anglosajones jóvenes y
ancianos se llevó la primera gran ovación de la jornada cuando cantó los clásicos
Amor, amor y Perfidia.
Con una trayectoria profesional de 22 años, Luis Miguel dijo que era "un gran placer"
actuar en Miami y prometió que ofrecería "un recuento" de sus éxitos.
De notable buen humor, cómodo y dueño del escenario, el cantante deleitó enseguida
con una mezcla de hits compuestos por su paisano Armando Manzanero, como Por debajo
de la mesa y No sé tú, O tú o ninguna y Cómo duele.
Después de poner a bailar a sus admiradores con un segmento rítmico que incluyó el
tema Suave, el cantante y productor lució los alcances de su potente voz en un
popurrí integrado por melodías "que grabó hace 15 años".
El público le coreó las letras de No me puedes dejar así, Palabra de honor,
Entrégate y La incondicional, a cuyo final Luis Miguel salió para cambiarse el
saco formal por uno de terciopelo.
Sentado en una silla, el artista cantó luego Con tus besos, Nos hizo falta tiempo
y Qué tristeza, de su nuevo material lanzado hace seis semanas, en los cuales
destacó la banda.
En las pantallas gigantes aparecieron imágenes de la bandera de México como
preámbulo a la interpretación de sus éxitos Mucho corazón, La media vuelta y
Amorcito corazón,incluidos en sus discos de boleros.
Una nueva salida le permitió ponerse una camisa blanca con toques vaqueros en
rojo tras entonar otro segmento bailable con hits como Será que no me amas,
Ahora te puedes marchar, La chica del bikini azul, Isabel y Cuando calienta el sol.
En las inmediaciones del escenario destacó el número de guardias de seguridad
para evitar que las fanáticas trataran de tocar a su ídolo. Sin embargo, una
admiradora logró entregarle un ramo de flores.
Cuando el astro mexicano salió del escenario, su regreso fue pedido con grandes
ovaciones por el público, que incluyó a la cantante Pilar Montenegro y al
beisbolista del equipo local Marlines de Florida, Iván Rodríguez.
Luis Miguel volvió y se despidió con Te necesito, su actual éxito colocado en
las listas de popularidad del continente.
Como parte de su gira internacional, el artista mexicano se presentará este
viernes en Tampa, en la costa floridana sobre el Golfo de México, y ante la
aceptación que tuvo su recital en Miami se programó otro show para el sábado.