Monterrey, México - Con un caluroso abrazo regio Luis Miguel concluyó su
temporada de cuatro conciertos en la Arena Monterrey, donde ayer se despidió
exitosamente ante otro lleno total.
De las 40 mil personas que presenciaron los shows del intérprete, sólo una fan
regia pudo esquivar a los múltiples elementos de seguridad para llegar hasta
los brazos de "El Sol", quien correspondió a su peripecia con un eufórico
apretón, que incluyó beso, apapacho y beso, que fue aplaudido por los miles
de admiradores.
Este hazaña se dio durante la interpretación del tema "La Media Vuelta", siendo
éste el único detalle distinto de los cuatro conciertos.
Como en todas las noches en la Arena, su novia Myrka Dellanos disfrutó del
espectáculo y cantó todas las canciones que interpretó su novio. Ella se mostró
feliz, sentada en la primera fila.
El público rindió tributo al rey de la noche, quien, como siempre, se coronó.
El único error en el concierto se registró en uno de los dos monitores del
escenario, y fue precisamente Luismi quien lo notó y con golpecito en la pantalla
dio la indicación a su equipo técnico para que lo encendieran.
Los miles de regios encendieron sus celulares y grabaron canciones durante el
show, que inició a las 21:09 y terminó a las 22:40 horas.
Cinco minutos después de terminado el espectáculo, el convoy que acompañó al
cantante durante su estancia en la Ciudad, salió del Parque Fundidora por la
Avenida Madero a toda velocidad.
Cuatro motociclistas , una unidad de la Policía Regia y dos tránsitos escoltaron
al cantante por la avenida Miguel Alemán hasta llegar al Aeropuerto Internacional
de Monterrey.
Este recorrido duró 13 minutos, y al llegar a la caseta que da al estacionamiento
privado del aeropuerto Luis Miguel sacó la mano de la camioneta para despedir de
la prensa que lo siguió hasta el lugar.