Por algo se le compara con el astro rey. La historia de Luis
Miguel es la de un triunfador pleno en la interpretación pop,
y a sus 33 años —el próximo 19 de abril cumplirá 34— puede
presumir de tenerlo absolutamente todo: fama, fortuna, lujo
y amor, en cantidades desmesuradas. Luego de 21 años de
carrera, ha conseguido numerosos reconocimientos en el mundo
de la música, como son siete Grammys —en diferentes años—,
una estrella en el paseo de la fama de Hollywood y un cúmulo
de más de 50 millones de discos vendidos alrededor del mundo,
lo que le sitúa como el artista mexicano más vendedor de
todos los tiempos y prácticamente también uno de los
iberoamericanos más distinguidos en este aspecto.
Cuando Luis Miguel, el ídolo indiscutible de México, salió
la noche de este viernes al escenario del World Trade Center,
en la zona conurbada de Veracruz -Boca del Río, levantó gran
revuelo entre los más de 10 mil asistentes que esperaban
ansiosamente verlo y escuchar las canciones del género
romántico que lo han hecho famoso en todo el mundo.
Con un alcance musical superior al de muchos otros cantantes
—a los 12 años grabó su primer disco y a los 15 recibió su
primer Grammy— y el habitual carisma que derrocha en cada
una de sus presentaciones, el Sol deslumbró con su
espectacular fulgor a un auditorio que coreó todas sus
melodías.
El público no lo hizo esperar y respondió con entusiasmo a
los ritmos con que el hijo de la italiana Marcela Basteri
y el guitarrista español Luis Gallego prendió el ambiente
al contonear su cuerpo sugestivamente. Las féminas allí
presentes, entre suspiros le lanzaban besos al cantante
cuando se les aproximaba.
Los asistentes entonaron junto con él —que en 1990 recibió
el premio World Music Awards, convirtiéndose en el primer
artista latino en recibir este preciado galardón— las letras
de sus mejores canciones; su micrófono halló eco en el mar
de invitados que acudió a acompañarlo en el WTC de Boca del
Río.
Con un sobrio traje oscuro impuso su presencia, la que le
atrae miles de admiradoras y muchos romances, interpretó
temas de su más reciente álbum titulado “33”, entre ellos
“Un te amo”, “Nos hizo falta tiempo”, “Ahora que te vas”,
“Qué tristeza” y “Te necesito”. Por supuesto que no faltaron
los boleros y canciones que constituyen el sello de gloria
de este laureado artista nacido en Puerto Rico y naturalizado
mexicano.
Entre los personajes que presenciaron el concierto,
saludamos al gobernador Miguel Alemán Velazco y a su
esposa Christiane Magnani de Alemán; al alcalde de
Veracruz José Ramón Gutiérrez de Velasco, acompañado
de su esposa Claudia Beltrami de Gutiérrez de Velasco,
así como al secretario de Desarrollo Económico Everardo
Sousa y su esposa María Teresa de Sousa.