TUCSON, Arizona(PH)
“El Sol” salió de noche para iluminar el escenario y a los poco
más de 5 mil personas que asistieron el concierto en el Anfiteatro
Anselmo Valencia.
Luis Miguel quedó en la piel y en el corazón de las mujeres que
en su mayoría viajaron más de 200 kilómetros para ir a verlo a
Tucson.
El cantante mexicano es un perfeccionista pues fueron exactamente
dos horas las que ofreció de entretenimiento. Y si no comenzó a
las puras 20:00 horas fue porque en la calle Valencia, por donde
está el lugar, hubo un gran embotellamiento.
Así como en los shows de los ochenta “Luismi” salió detrás de una
pantalla después de romperla para comenzar con el tema “Qué nivel
de mujer”.
Después de acercarse al escenario para saludar de mano a unas
fans, siguió con “Dame tu amor” y “Suave”.
Lo que más llegó a platicar con el público fue: “Muchas gracias
por venir esta noche y compartirla conmigo, cómo está”. Y de ahí
en adelante se dedicó a hacer lo que mejor sabe: Cantar.
Luego comenzó con lo romántico, con temas de su primer disco
“Romance 1”, “No me platiques más”, “Contigo en la distancia”,
“Usted”, “La puerta”, “La barca” y “No sé tú”.
Le siguió con “El día que me quieras”, “Por debajo de la mesa”,
“La gloria eres tú”, “Bésame mucho” y “Mujer”.
Les dio “Amor, amor, amor”
Después de desaparecer por unos 20 segundos, llegó el momento
más mexicano: Salió su mariachi. Los temas “Quiero ser tuyo”,
“México en la piel”, “La barca” y “Motivos”.
El momento más mexicano fue cuando interpretó “La bikina”, tema
que cantó igual, con los mismos detalles que en su disco “En vivo”.
Cantó también “Mi ciudad”, tema que se lo dedica en su nuevo disco
a la Ciudad de México.
Y al final se despidió con un “gracias Tucson, hasta la próxima”.