Chihuahua.- El Gran Estadio Chihuahua abrió sus puertas pasadas las 17:00 horas, para permitir la entrada
del público que acudiría al concierto que ofreció Luis Miguel en esta capital, el cual fue recibido con rosas
por algunas de sus admiradoras apenas piso el escenario donde interpretó por alrededor de dos horas boleros,
temas de su disco México en la piel y varios popurrís de sus canciones más conocidas.
Ataviado con un elegante traje negro el Sol arribó al escenario pasadas las 20:30 horas, dando inició al show
tan esperado por miles de fans, donde interpretó en una primera parte algunos de los boleros favoritos de sus
seguidores, abriendo el concierto con Nivel de Mujer, luego siguieron Usted, Por debajo de la mesa, Bésame,
Perfidia, y No se tú, entre otras.
Tras sustituir su atuendo inicial por una pantalón charro y una camisa negra, Luis Miguel regresó acompañado
por el mariachi para interpretar canciones de su disco México en la piel, y tras despedirlo en una primera
ocasión, subió nuevamente al marichi a escena para interpretar La Bikina, que sería una de las canciones más
aplaudidas por los seguidores del cantante.
En lo que puede considerarse la tercera etapa del concierto, Luis Miguel despidió finalmente al mariachi y,
luciendo una camisa amarrilla y un pantalón de vestir negro, interpretó en varios popurrís temas como Será
que no me amas, Cuando calienta el sol, Isabel, etcétera.
Casi a punto de concluir el evento, alrededor de las 23:30 horas, las fans corearon La Incondicional en
repetidas ocasiones esperando que el cantante las complaciera, sin embargo, éste hizo caso omiso de las
voces y luego de interpretar lo que seria su última canción de la noche, las puertas instaladas en el
escenario a espaldas de él se abrieron irradiando una luz intensa en la que el Sol se perdió, acto con
el que concluyó la presentación de Luis Miguel en Chihuahua.
Cabe destacar que el evento se manejó con un total hermetismo, llegando la agencia de publicidad en
México encargada de organizar el show en esta capita, al grado de restringir el acceso a la prensa,
confiando en la fama de Luis Miguel para augurar el éxito en taquillas del concierto.