Luis Miguel cumplió con su ritual en Chile: anoche salió a comer mariscos
a un restaurante especializado y se mueve bajo un imponente dispositivo
de seguridad. Porque el cantante que llegó de madrugada junto a su novia
la actriz Araceli Arámbula, a las 22.45 entró a Puerto Marisko, en calle
Isidora Goyenechea. Y allí fue recibido por el dueño, Juan Isarn, que
se dedicó a atender a Luis Miguel, su pareja y una comitiva de seis
personas. Entre ellas el manager del artista, a quien presentaba
como "mi sobrino".
El intérprete de Suave se instaló en un comedor especialmente preparado para
él y su comitiva y con una salida habilitada por el sector de cocinas por
si quería evitar los flashes. Allí pidió el vino que él creó junto al
enólogo Aurelio Montes del Campo y que había presentado poco antes.
Su polola optó por agua mineral sin gas y por una sopa marina ya que, como
explican en Puerto Marisko, "la joven quería probar una 'sopa de mariscos
con concha', porque estaba antojada". Hace unos días en el programa
Escándalo TV, que conduce el chileno Felipe Viel en Miami, se informó
que Arámbula estaría esperando un hijo.
El menú consistió en una bandeja de dos niveles que tenía los productos
preferidos por el mexicano: langosta y centolla, junto a porciones de
machas, ostiones y locos. Todo fresco y de calidad seleccionada.
Fuentes del restaurante explicaron que "Luis Miguel había estado otras
veces con nosotros, y generalmente se queda hasta las dos de la madrugada".
En helicóptero
A las 18 horas de ayer un helicóptero azul aterrizaba en el fundo Santa Rosa
de la Viña Ventisquero, en Rapel, con el cantante, que presentó el vino
Unico, que utiliza su imagen. Perfectamente trajeado, se dedicó a posar
durante tres minutos y luego brindó algunas palabras para promocionar
el producto y un par de mensajes a sus fanáticas para que compren el
cabernet sauvignon que se vende aproximadamente a 15 mil pesos.
Y el ídolo que da hoy su primer concierto, en el Estadio Nacional, llamó
la atención por movilizarse con al menos tres guardias. Aunque en la
productora de sus conciertos aseguran que su custodia personal es de
al menos seis efectivos, más unas 19 personas contratadas para vigilar
todos sus pasos en el Hotel Sheraton.
Pero a pesar de lo "vip" que pueda ser, a su arribo -cerca de las cuatro
de la mañana en un jet privado- Luis Miguel debió someterse al chequeo
común de policía internacional, a diferencia de ocasiones anteriores.
Sin embargo, tras lo ocurrido con el ex presidente peruano Alberto Fujimori,
las autoridades del aeropuerto cambiaron el modo de operar.