El Paso— Con un día de anticipación a su primer concierto en esta ciudad y tras
cancelar su presentación del jueves en Albuquerque N.M., Luis Miguel llegó al
aeropuerto privado Cutter a las 10:06 p.m. para recibir una gélida bienvenida
al estilo del sur de Texas.
Vientos que soplaron a casí 40 km por hora y una temperatura que descendió hasta
los 12 grados centígrados, fueron lo primero que percibió el artista al descender
de su jet privado, en el que sólo lo acompañaba una persona de sexo masculino y
la tripulación.
Cinco elementos de seguridad custodiaron el arrivo del ídolo mexicano, quienes
al percatarse de la presencia de la prensa en el lugar, respondieron a los
disparos de la cámara fotográfica con una incandescente luz, misma que fue
encendida justo en el momento que Luis Miguel abandonó el avión.
El cantante pisó tierra cubierto desde la cabeza hasta los pies y el traspaso
al auto se realizó en fracción de segundos ya que el vehículo se estacionó
justo al lado de la escalinata de la nave.
Dos coches de color blanco, marca Lincoln Town Car, lo llevaron a toda marcha
desde el parque áereo hasta el céntrico Camino Real.
Una vez en el hotel, los elementos de seguridad de nuevo hicieron uso de los
reflectores para evitar cualquier posibilidad de captar al artista bajando del
auto. El portón de seguridad se cerró antes de que el intérprete saliera del
coche para subir al ascensor.