Madrid. Con una hora de retraso y recién llegado de México donde el martes presentó su último
disco: México en la piel , un álbum que dedica íntegramente a la música ranchera, el cantante
Luis Miguel apareció ayer en una multitudinaria rueda de prensa celebrada en una galería de arte
de Madrid, en la que hubo casi tantas fans como periodistas, enormes banderas mexicanas y hasta
un grupo de mariachis que lo despidieron cantando.
Más delgado de lo habitual debido al excesivo trabajo de estos últimos meses, pero muy feliz de
estar en una tierra "donde se me quiere mucho y donde se ama al mariachi", el cantante reconoció
que grabó un disco sólo de rancheras porque son "joyas de la música que no quiero que se olviden
y que las nuevas generaciones conozcan". Y explicó que la selección de los 13 temas fue difícil,
ya que hay una enorme cantidad de canciones que también podían haber estado presentes. "Tan sólo
una, `Motivos` –reconoció-, tenía claro desde el principio que la incluiría puesto que le gustaba
mucho a mi madre y siempre se la pedía al mariachi".
Luis Miguel no descartó la posibilidad de cantar canciones de otro género, aunque reconoció que los
tres géneros, el bolero, la ranchera y el pop le gustan. ¿Y no temes repetirte? "No tengo miedo a
repetirme, no pienso en eso, uno debe ser optimista y muy positivo y pensar que las cosas van a
salir siempre", respondió.
En el momento de hacer un balance sobre su carrera Luis Miguel reconoció estar mejor ahora que hace
diez años y se mostró convencido de que le sientan bien los años porque –dijo, "cuanto más aprende
uno más disfruta de las cosas". En este sentido recordó que pese a tener 34 años y llevar 23 cantando,
"toda una vida", "sigo en un proceso de aprendizaje". "Disfruto mucho de mi vida, me gusta mucho
trabajar porque cantar para mi es una terapia, cantar es una forma de soltar mucha energía en el
escenario y es algo que se vuelve adictivo", señaló. "Pero más que por el aplauso, por el hecho
de poder expresar muchas cosas a la gente y al público", añadió.
Sobre el hecho de ser un referente para los jóvenes artistas latinoamericanos señaló que lo considera
"un honor y privilegio", y que sus años de trabajo han valido la pena. "Llegar hasta aquí no es fácil.
Han habido momentos buenos pero otros no tan agradables ni tan dulces", dijo. ¿Si alguien me pide un
consejo?, se preguntó. "Yo le diría que lo más importante es tener una gran disciplina y un gran amor
a este trabajo", concluyó.