
Monterrey, México - En primera fila y con una actitud de una auténtica fanática, Aracely Arámbula, la novia
de Luis Miguel, disfrutó este domingo del último de los cuarto conciertos que ofreció el cantante mexicano en la
Arena Monterrey.
Contrario a los anteriores tres shows que dio "El Sol" en este recinto, ahora sí se pudo ver a "La Chule" entre el público,
justo al centro del escenario, orgullosa de su galán, coreando y aplaudiendo sus temas, incluso bailando de pie.
La actriz fue testigo de cómo las mujeres se le acercaron al cantante para regalarle flores y rozar su mano, algunas de
ellas al reconocerla, también saludaron a Arámbula, quien no podía ocultar su felicidad.
Durante el show, la originaria de Chihuahua platicó al oído con una mujer que se encontraba de su lado derecho, además
no perdió oportunidad para mover la cabeza al ritmo de la música, como si se tratase de una fan más de "El Sol".
Acompañado de sólo ocho músicos y el mariachi el cantante ofreció un espectáculo que lo mismo fue romántico, bravío y movido.
Esta noche como las tres anteriores, lo más de 10 mil regios que llenaron el recinto disfrutaron a Luismi con todos los
sentidos y se les quedó impregnado su canto en la piel.
La producción de México en la Piel, título de su gira, fue sencilla. Un par de escalinatas y algunas columnas adornadas
con hojas artificiales fue el escenario que trajo Luis Miguel a Monterrey.
Al término del concierto, de casi dos horas de duración, "El Sol" fue escoltado por patrullas de Tránsito por Avenida
Madero y luego por Miguel Alemán hasta el Aeropuerto Internacional de Monterrey, donde tomó un vuelo privado.
Después de cuatro shows, los cuales sumaron más de 40 mil espectadores, Luis Miguel dejó tierras regias, anotándose
así un acierto más en su carrera.