Monterrey, México - "El Sol" esta vez tuvo que cederle el paso a la leyenda del rock.
Apenas llegaba Luis Miguel al Hotel Quinta Real donde se hospeda, el convoy que lo transportaba tuvo que detener
su marcha para que Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts, integrantes de los Rolling Stones,
entraran primero al inmueble.
Por un par de minutos, la camioneta que traía en su interior al ídolo mexicano se quedó parada sobre la avenida
Diego Rivera hasta que los automóviles de los rockeros entraran y esperaron a que las cortinas del estacionamiento
fueran cerradas para evitar que alguien se introdujera.
Una vez los Rolling dentro, las camionetas del cantante intentaron ingresar. Sin embargo, una de las rejas se quedó
atascada, por lo que los choferes cambiaron de carril para poder entrar por lo que es la salida.
Mientras el equipo de seguridad intentaba resolver este inconveniente, Luis Miguel aprovechó para mostrar su sonrisa
y saludar a los medios congregados.
Y es que antes de esto, parecía que "El Sol" no se asomaría para ser visto, pues la camioneta Navigator gris en donde
viajaba tenía los vidrios polarizados y, para evitar ser captado, también traía una cortina negra dentro que evitó
que el cantante fuera captado a su salida del Aeropuerto Internacional de Monterrey a las 00:20! horas de hoy.
Acompañado de un convoy conformado por dos camionetas, una van, un moticiclista y una patrulla de Tránsito de Monterrey,
"El Sol" apenas hizo un recorrido de 20 minutos desde el aeropuerto hasta el hotel y no detuvo su marcha incluso cuando
un semáforo estaba en rojo.
Como siempre, su fiel guardaespaldas, conocido como Big Daddy, lo cuidó en todo momento, y desde otra camioneta dirigía
los movimientos de los choferes del convoy para que nadie se acercara a la del intérprete.
A las 00:45 horas, el cantante se bajó del auto; sin embargo, no se pudo ver cuando ingresaba al lugar porque su equipo
de seguridad evitó que fuera visto acomodando estratégicamente todas las camionetas alrededor de la de Luis Miguel.