
Inconforma a los asistentes mala organización de la cena show de Luis Miguel. Alejandro Fernández,
Oswaldo Sánchez y Aracely Arámbula disfrutan al Luismi
Éste Sol sí calienta. Luis Miguel lució distinto: más cercano a sus fanáticas. Muchas de ellas pudieron
estrechar su mano, entregarle rosas, pero la histeria colectiva apenas comenzaba.
Anoche, en la primera de sus dos presentaciones en el Estadio 3 de Marzo, Luis Miguel cantó con mayor
sentimiento sus boleros, tal vez porque entre las primeras filas estaba su novia Aracely Arámbula.
El concierto inició poco antes de las 22:00 horas, cuando apareció vestido con un impecable traje negro
Hermenegildo Zegna.
Temas como "Qué Nivel de Mujer" y los boleros "No me Platiques Más" y "Contigo en la Distancia" fueron
coreados por el público.
"Gracias por asistir, gracias por esas flores, gracias, ojalá pasemos una gran noche", dijo "El Sol".
Él se sentó al pie del escenario, justo en frente de donde se encontraba Alejandro Fernández y algunos
familiares, y posteriormente se paseó de un lado a otro acercándose a la fanaticada. Su guarura, un hombre
corpulento, estuvo siempre a su espalda, pero Luismi, con una sonrisa permanente se dejó consentir por las
seguidoras que hasta la dieron un oso de peluche y pidió que le acercaran a una niña para darle un beso.
En otro momento hizo que su banda bajara el volumen para que el público cantara por él, y de ahí en adelante
el concierto se volvió una fiesta, todos coreándolo.
Del primer disco de Romance dio una repasada a éxitos como "No Sé Tu" e "Inolvidable", pero el ambiente mexicano
explotó durante la segunda parte del show, cuando ya vestido con pantalón charro reapareció cantando "Échame
a mi la Culpa" y "Sabes una Cosa".
El concierto cerró con temas como "Vuelve", "Eres" y "Cuando Calienta El Sol" poco antes de las 23:45 horas.
Esta noche ofrecerá su concierto masivo ante alrededor de 25 mil espectadores que se esperan en el mismo recinto.
¿Y lo VIP?
Con una alfombra roja sin celebridades y algunos tropiezos en cuanto a la atención a los asistentes, inició
anoche la cena privada.
Se anunció que abrirían puertas a las 18:00 horas, pero se retraso una hora, la gente vestida con sus mejores
galas esperó en la puerta del estadio sin que alguien diera respuesta.
Se anunció también que habría valet parking, pero éste no contaba con permisos. Pero quienes aprovecharon la
situación fueron los "viene viene", quienes cobraron desde 75 hasta 200 pesos por estacionar los automóviles
cerca del estadio.
Para una gala cuyos boletos oscilaron entre los 2 mil 500 y los 4 mil pesos, la organización dejó mucho que desear,
pues el avance de la fila fue un poco lento. En parte, ocasionado por la revisión que buscaba evitar que alguien
ingresara con cámaras.
Lo peor de todo fue que en el boleto venía claramente escrito que el evento iniciaba a las 21:00 horas y nunca
se dijo que una hora antes se serviría la cena. Quienes llegaron a la hora del boleto se quedaron con las ganas
de comer, no les sirvieron. Es más, se acabó la carne por un mal cálculo del chef.
Viva Voz
"Este concierto es más íntimo de Luis Miguel. Lo hemos seguido en toda su gira y este es el más personal de
todos, sobre todo con las rancheras".
Carlos Velázquez
35 años
"Está mal organizado por la cena, los boletos decía que la cena era las 9 y empezó a las 8, pero valió la pena
Luis Miguel y estar cerca de él".
María Ibarra
20 años
"La atención es magnifica, desde la entrada nos guiaron, la cena estuvo rica.Pagamos todo por él".
Herminia Zúñiga
46 años