TIJUANA, Baja California(PH)
El cantante agradeció de manera especial que su público hubiera
aguantado la tormenta que cayó la noche de su presentación en el
Terrenazo.
El glamour se perdió, el suelo se convirtió en fango, las sombrillas
un cobijo, pero no hubo poder humano, ni la misma naturaleza, que
impidiera la salida del “Sol” en medio de un gran aguacero en el
Terrenazo.
“¡Qué barbaridad!, ¡qué maravilla! No tengo palabras para expresarles
tanto cariño a todos, muchas gracias a toda la gente linda que esta
contra viento y contra todo ¿cómo están? ¿Mojados? ¿Un poquito?
Yo me voy a mojar con ustedes también”, dijo Luis Miguel al momento
que extendió sus brazos y se dejó bañar por la lluvia.
“No se le puede fallar a nadie... yo canto pasado mañana (viernes)”,
refirió a que podía enfermarse por el descuido de mojarse.
“A todos los bellos paraguas de diferentes diseños, a toda la gente
que está ahí, un saludo grande, gracias por asistir, por estar conmigo,
vamos a tratar de pasar una velada agradable a través de las canciones.
“¿Sí me acompañan? y recordamos y nos llegamos a calentar un poquito
con este primer ‘Romance’, las primeras canciones, gracias y bienvenidos
a todos, gran aplauso a ustedes ¡eh!”.
Para todos fue una gran fiesta, tenían frente a ellos al “Astro Rey”,
un concierto como pocos en Tijuana, donde la aventura y el goce se
mezclaron, donde el “no importa” reinó.
Hasta el sonido soportó las inclemencias del tiempo, nunca hizo de
las suyas, todo estuvo a favor del cantante, indiscutiblemente el
compromiso de su público, de quien comprobó, estuvo al pie del cañón.
El escenario fue más grande que en el show de un día anterior en El
Foro, aunque fue muy sobrio.
Dos pantallas gigantes a los lados, una al centro, dos televisores en
las esquinas del escenario, ocho músicos, cuatro de cada lado, unas
vigas con bugambilias y las luces, fue su producción.
El listado de canciones fue casi el mismo, abrió con “Qué nivel de
mujer”, dio voz al auditorio con el tema “Contigo en la distancia”
sólo omitió “Por debajo de la mesa” y “Bésame mucho”, del día anterior.
A Luis Miguel no le importó seguirse mojando, aún cuando “Big Daddy”
su inseparable guarura, y otro guardaespaldas, lo siguieron con paraguas,
cuando tuvo dos deslices sobre el escenario.
Toallas le fueron colocadas para que se sentara al filo del escenario,
cantar los boleros y permitir el acercamiento de sus seguidoras, él
seguía mojándose, ¿que importaba? era un traje de los muchos que puede
comprarse.
De un lado al otro caminaba en el escenario, con cuidado eso sí, luego
vino el primer cambio de ropa, el pantalón de charro y los gritos
ensordecedores.
“Viajero”, “Échame a mí la culpa” y “México en la piel” cantó al
lado de su mariachi, y fue uno de sus integrantes quien prácticamente
“azotó” causando la risa hasta del propio intérprete.