Ahora sí "El Sol" entró y salió por la cocina.
Para que Luis Miguel pudiera disfrutar una regia velada en el restaurante
La Catarina, acompañado de su novia Aracely Arámbula y de amigos, tuvo que
recurrir a esta estrategia para esquivar a los medios de comunicación y al
público en general.
Y para poder obtener una imagen de él y su novia, se tuvo que entrar,
como dice la popular expresión, ¡hasta la cocina!
Sorpresiva visita
Eran las 23:10 horas cuando un grupo numeroso de seguridad se movilizaba por
los pasillos de este restaurante para abrir paso a Luis Miguel, quien
sorprendió no sólo con su presencia, sino también llamó la atención de
los comensales por llegar tomado de la mano de su novia Aracely Arámbula.
Sonriente, con una imponente personalidad, peinado con crepé, súper bronceado
y de gabardina negra, Luismi por fin había salido del Hotel Quinta Real donde
se hospeda... Por fin alguien lo había visto en persona, ya que su llegada
a Monterrey era un hecho sólo porque fue visto su inseparable guarura, además
de la movilización de todo un convoy.
Los pocos que se percataron de su presencia en el restaurante no volvieron a
quitar la mirada de esa puerta del privado donde un fiel "Big Daddy" se
plantó para evitar que su jefe fuera molestado.
La pareja llegó con el empresario Alberto Santos Boesch y su esposa Catalina,
además de otros amigos regios que los acompañaron en este salón para siete
personas.
Es un político importante'
La presencia de Luis Miguel en La Catarina despertó el interés de los
comensales, sobre todo de la mayoría que no alcanzó a verlo y preguntaban
a los meseros que de quién se trataba la visita.
"Parece que es un político importante", dijo un mesero mientras servía a
las personas que lo cuestionaban queriendo ocultar la presencia de "El Sol".
Pero la realidad es que su visita no fue imprevista. Para que Micky llegara
aquí a cenar, un día antes, su gente había visitado el lugar para checar los
accesos del lugar y el menú.
"Su gente vino desde ayer (miércoles) a revisar que todo estuviera bien,
esperábamos que viniera ayer pero finalmente llegó hasta hoy (jueves)",
afirmó otro de los trabajadores del lugar.
Mientras los medios de comunicación asomaban sus cámaras por las ventanas,
el mismo empleado se daba el lujo de decir:
"No van a ver nada, en las ventanas pusimos seis cortinas", aseguró.
Esta no es la primera vez que Luismi visita este restaurante, también lo hizo
en marzo del 2002 y al igual que en esta ocasión, cerraron el restaurante y
se reservó para él un área privada. En ese entonces vino solo, e iba
acompañado de un grupo de amigos.
En su visita del jueves, quien invitó al artista y pagó la cuenta fue su
amigo de siempre, Alberto Santos.
Una salida muy estudiada
Minutos antes de salir, Big Daddy inspeccionó bien cada una de las opciones
que tenían para abandonar el lugar. Y como de un lado había una mesa con 12
personas que esperaban ver a Micky, optaron por otro pasillo que los dirigió
a la cocina.
De la mano, como entraron al lugar, Luismi y Aracely salieron por la cocina
entre meseros, la estufa, la vajilla, los chefs y, por su puesto, su equipo
de seguridad.
Cuando fueron captados por la cámara de GENTE!, a Luismi no le quedó otra
que sonreír amablemente y saludar con su mano izquierda, porque de la derecha,
traía a su amor.
Andaba de antojo
El ídolo mexicano llegó a La Catarina dispuesto a probar de todo, pues
aparentemente andaba de antojo y quiso probar varias entradas y platos fuertes.
"Se le sirvieron pequeñas porciones de cada una de los platillos que se le
antojaron", afirmó Jaime Loera, gerente del lugar.
"Lo que degustó fue huazontles, sincronizadas de hojas santa, escamoles,
flautas de pato, chile en nogada, cabrito, tacos de cochinita pibil y tacos
de fideo.
"De postre, iban a comer churros y buñuelos, pero siempre no fue así porque
al parecer se tuvieron que ir antes de lo que planeaban".