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Luismi con la gira "Mexico en la Piel" en Argentina

Encantador

Por Germán Arrascaeta / lavozdelinterior.net
11/17/2005

Luis Miguel sabe cómo hacerlo. Y no necesita mucho más que una banda aceitada, un cancionero probado y, claro, su porte de niño lindo y enigmático. Esos recursos, sumados al hecho de que se trató de un concierto indoor (bajo techo) y que el cantante salió trajeado, bastaron para que las casi 8.700 personas (dato ofrecido por Sadaic) presentes anoche en el Orfeo, con abrumadora mayoría femenina, estuvieran al borde del éxtasis. Conviene recordar que este público siempre tomó contacto con el “Rey” en el Estadio Olímpico Córdoba, a cielo abierto y a merced de la distancia y las condiciones climáticas. Ahora, en cambio, se puede apreciar a pocos metros que, por ejemplo, está más delgado que en su última visita.

El de anoche fue el primer concierto de una serie de dos previstos en el domo de Rodríguez Del Busto, que tuvo que ser refaccionado para ampliar su capacidad. El segundo se realizará esta noche, en idéntico horario y en el mismo lugar. Bah, idéntico es una forma de decir, porque anoche se produjo una demora de más de media hora en el inicio. El acceso de la audiencia, que pagó entradas de $ 60 a $ 250, y la llegada del mismo Luismi hicieron que las luces se apagaran recién a las 22 y que el concierto comenzara unos 10 minutos después. Es decir, hubo un apagón pronunciado y malestar general de quienes ingresaron una vez comenzado el show.

Al no haber telón, la escenografía nunca fue un misterio. Consistió en unas columnas tipo pérgola, adornadas con flores en sus extremos. Un portal por el que Luis Miguel entró rompiendo una abertura de papel y promoviendo la mayor muestra de euforia colectiva de toda la noche.

El tema elegido para empezar fue Qué nivel de mujer (se lo notó molesto con el sonido durante casi todo el show) y no hubo ninguna entre la audiencia que no se haya sentido destinataria del piropo. A todo esto, el personal de escenario consta de ocho músicos, dos coreutas y, por supuesto, los dos fornidos hombres de seguridad que protegen los extremos del escenario. Las fans más radicalizadas, las que hicieron cola desde el sábado y soportaron fresco y lluvia, no sólo los tienen de vista a estas moles sino que hasta les conocen sus nombres. La lista siguió bien pop con Con tus besos, Dame tu amor, Sol arena y mar y Suave. Una vez agotado este segmento, el artista se dirigió sonriente al público.

Agradeció la asistencia y preguntó “¿cómo está mi gente?” a todos los sectores del Orfeo. Las chicas más beneficiadas por la distribución fueron las que pagaron $ 120 ya que se aseguraron su ubicación en el campo, donde estuvieron cómodas y muy cerca del dueño de todas las miradas y suspiros.

Luego, Luis Miguel salió a defender el nicho que le dio fama internacional, el de los boleros. Fue entonces que interpretó La puerta, Contigo en la distancia, Usted, No se tú y El día que me quieras. Hubo más Romances por un romántico con Inolvidable, El día que me quieras (tango bolerizado), Historia de un amor y Bésame mucho. En esta última pieza, el ritmo subió; y se mantuvo con Amor, amor, amor.

El diseño del show siguió con una medley enfocado en México en la piel, el disco ranchero que alentó esta gira. En compañía de 11 mariachis, Luis Miguel cantó La bikina y Sabes una cosa, entre otras piezas. Serenatas en las que las musas estaban abajo y no arriba como manda la lógica. Todo bien con México y su legado musical, pero las incondicionales querían las canciones históricas (como Decídete, Los muchachos de hoy, La chica del bikini azul, Isabel y Ahora te puedes marchar, que llegaron en otro medley) y las que tienen el fragor pop para alentar coreografías estudiadas. Por caso, Será que no me amas, en la que la multitud dirigió sus manitos hacia arriba, centro y abajo según sea “noche... lluvia... playa”. El cantante también dejó Eres, composición del disco 33 (hoy tiene 35 años) más los infalibles Cómo es posible que a mi lado y Te propongo esta noche.

Casi 40 canciones en casi dos horas. Nadie salió con la sensación de que no le habían devuelto el precio de la entrada. Con respecto a si los organizadores podrán amortizar el costo de contratación y producción (unos 500 mil dólares), habrá más detalles en los próximos días.


Sin nada más que amor
lavozdelinterior.net
11/17/2005

Las demoras en el ingreso al Orfeo, que provocaron que mucha gente se perdiera los primeros temas del recital de Luis Miguel, generó discusiones entre los efectivos de seguridad y el público. Al estrecho espacio del puente para la entrada de tantas personas que esperaban desde temprano, se sumó el enorme número de quienes no quisieron desprenderse de sus paraguas, o quienes trajeron cámaras o efectos que no estaban permitidos. “Hay que venir sin nada más que amor”, podría ser el lema para la función de esta noche, ya que –aunque se evaluó abrir las puertas una hora antes, pero eso fue descartado a la medianoche– no quieren repetir los inconvenientes hoy.

De todos modos, durante el concierto se pudo disfrutar del color de un recital que ofreció –además de música– postales de delirio, amores y locura. Las remeras, pañuelos o vestidos rojos fueron la constante. Y las luces de los celulares también.


Segunda noche
lavozdelinterior.net
11/17/2005

Esta noche se realizará la segunda actuación de Luis Miguel en el Orfeo (Rodríguez del Busto y Cordillera). Las pocas entradas que quedan se venden en la boletería de Dinosaurio Mall, desde las 10. La apertura de puertas será a las 20. Se recuerda la prohibición de ingresar con cámaras fotográficas o de video ni ningún otro efecto personal.

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