"La Sinfonía entre tierra, aire y sol me ha inspirado en crear junto con el apoyo de Aurelio Montes, enólogo de la Viña Ventisquero de Chile, este Cabernet Sauvignon, un vino ÚNICO en su especie. He dedicado a la creación de este vino la misma pasión y alegría que le doy a mi música. Los invito a compartir conmigo el espíritu ÚNICO que todos llevamos dentro."
Luis Miguel

Track 1: Primera fila de un auditorium en Los Angeles, Estados Unidos.
Aurelio Montes del Campo y Recaredo Ossa (entonces gerente de Ventisquero) están
en la primera fila de un recital del cantante mexicano, Luis Miguel. Aurelio no
lo puede creer: está a casi tres metros del astro y junto a él un grupo de
fanáticas que le tira flores, osos de peluche y todo tipo de ropa interior a su
ídolo. Horas más tarde conocerá a Luis Miguel en un salón de un hotel y le
ofrecerá hacer un vino que lo represente y le guste.
Track 2: Noviembre 2003. Con un calor insoportable y las medidas de rigor respectivas, Luis Miguel aterriza en Chile para dar un concierto de promoción de su disco "33". Aprovecha la ocasión y viaja en helicóptero hasta la bodega de Ventisquero en el Maipo para definir junto a Montes cuál será la mezcla de ese proyecto que lo tiene tan entusiasmado y que ratifica ese gusto diario por beber vino. Esa misma tarde, ya definen la mezcla.
Han pasado más de dos años desde esos primeros acordes de una melodía que tiene
más que satisfecho a Montes del Campo. Conversamos y degustamos con él un vino
que tiene el sello y gusto del cantante mexicano pero que tiene todo el
conocimiento y definición técnica del enólogo chileno. "Cuando surgió la
posibilidad de hacer este vino, no era un particular admirador de Luis Miguel
pero sí lo encontraba un artista impecable. Y cuando supimos que era todo un
conocedor de los vinos del mundo, nos convencimos que podíamos hacer algo
especial", dice Aurelio.
Los primeros contactos con el artista dan para una historia aparte. Aurelio goza contando cómo se vio envuelto en un ambiente completamente ajeno a él pero que disfrutó mucho. No sólo esos recitales, esas comidas con vinos franceses de más de US$500 dólares que son pan de cada día en el entorno más íntimo de Luis Miguel...
Track3: Después de la degustación de más de tres horas en la viña y donde se definió la mezcla de un 85% Cabernet Sauvignon y un 15% Syrah, pasarían seis meses antes que Luis Miguel viera y degustara el vino terminado. El vino en el cual definió su mezcla y su concepto final. Esta vez el encuentro sería en la soleada Miami. Aurelio viajó por un día y después de la horas de espera se juntó con el cantante en su yate. Luego de la presentación de rigor, tomaron cada uno una copa y la cara de gusto de ambos fue evidente.
Track 4: "Que tenga un toque especial/ Que sea como es/Un aspecto tan
normal/Que a veces ni la ves/Que no sea un huracán/Que nunca eclipse al sol/Un
aroma familiar..."la letra del éxito "Un Hombre Busca Un Mujer" de 1989 calza
perfecto con la fama de galán de Luis Miguel y que no se le despinta ni siquiera
al momento de pensar en su vino. "Yo no quería que él pusiera su firma ni que
fuera un producto publicitario más. Quería que él se involucrara y eso lo puso
súper feliz. Decía que hablábamos entre artistas, porque él admira mucho nuestro
trabajo", dice Aurelio Montes y rememora "cuando le pregunté a Luis Miguel qué
quería comunicar con este vino fue muy claro: me encanta tomar vino, pero lo que
yo busco es que le guste a las mujeres". Tal cual. La estampa de galán no se
despega ni un minuto.
Luis Miguel desechó al Merlot porque no le gustaba. Casi no conocía la Carmenère. Así que Aurelio le puso sobre la mesa diferentes componentes de Cabernet Sauvignon y Syrah de Trinidad, el campo de Ventisquero en el valle del Maipo. Todo en rangos superiores de la cosecha 2002. "Me impresionó lo buen degustador que es. Tenía muy claro lo que quería y yo sólo me dediqué a afinar la mezcla final de un vino que pretende a todas luces tener la estructura tánica de un Cabernet Sauvignon con ese 15% de Syrah que le da suavidad y dulzura en el paladar. Justo lo que él quería", dice el enólogo.
Unico Luis Miguel 2002 es una mezcla aunque en la etiqueta sea el Cabernet
Sauvignon el que manda. Y respeta completamente su origen: la fruta de Trinidad.
Para los que conocemos los vinos de Ventisquero saltan a la nariz esos aromas
especiados, pimenta, fruta negra, cedro y un toque a cuero muy leve. En la boca
tiene la prestancia del Cabernet Sauvignon, con sus taninos ahí pero en un
cuerpo suave, sabroso y de una larga persistencia.
Track 5: "El vino es mejor en tu boca/te amo es más tierno en tu voz/la noche en tu cuerpo es más corta/me estoy enfermando de amor..." Luis Miguel viene a Chile a fines de noviembre a presentar su nuevo disco: "México en la piel". Aprovechará la ocasión para mostrar, de manera masiva, la primera cosecha de este vino y ya definir las nuevas mezclas con Montes. "Logramos el objetivo de un vino suave y elegante. Luis Miguel quedó feliz y yo súper satisfecho con el vino que hicimos", dice Aurelio.
Chile, México, la parte latina de Estados Unidos y todo el continente recibirán un parte de la escasa producción de 2.000 cajas de Unico 2002. El precio en nuestro país debería rondar los $15.000.